Un ciudadano chino radicado en Honduras y que había sido detenido en Guatemala, se declaró culpable ante un tribunal de Estados Unidos por conspirar para importar cocaína, lavar dinero procedente del narcotráfico y brindar apoyo material al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización catalogada por las autoridades estadounidenses como grupo terrorista extranjero.
El acusado fue identificado como Wenshen (“Alex”) Xu, de 52 años, quien, según documentos judiciales, utilizó una red de transporte y contactos en América Latina para movilizar cargamentos de cocaína de varios kilogramos con destino a Estados Unidos. La estructura criminal incluía pistas de aterrizaje, aeropuertos, vehículos blindados, mensajeros y otros colaboradores.
La investigación señala que el 17 de julio de 2025 Xu y sus cómplices acordaron organizar el traslado de un cargamento de cocaína desde Cali, Colombia, en nombre de una persona que aseguró representar al CJNG. Como parte de la conspiración, la organización introdujo más de 450 kilogramos de cocaína en territorio estadounidense.
Las autoridades también establecieron que Xu coordinó el lavado de más de $22 millones provenientes de la venta de cocaína y fentanilo. Para ocultar el origen del dinero, la red utilizó transferencias mediante criptomonedas, esquemas de lavado basados en operaciones comerciales y plataformas de comunicación cifrada.
Xu fue capturado en Ciudad de Guatemala el 17 de julio de 2025 a petición del Gobierno de Estados Unidos. Posteriormente fue extraditado el 30 de enero de este año para enfrentar el proceso judicial en una corte federal.
La audiencia para dictar sentencia fue programada para el próximo 15 de octubre. El procesado enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una condena máxima de cadena perpetua, aunque será un juez federal quien determine la sentencia definitiva conforme a las directrices federales y otros factores legales.
El caso es investigado por la División de Operaciones Especiales de la Administración para el Control de Drogas (DEA), con el apoyo de oficinas de esa agencia en Guatemala y Colombia, además de la Policía Nacional de Colombia, la Policía Nacional Civil de Guatemala y otras dependencias estadounidenses que participaron en la captura y extradición del acusado.
