La economía de Nicaragua comienza a mostrar un giro estructural hacia China como principal fuente de financiamiento estatal, aunque Estados Unidos continúa siendo el principal sostén comercial y financiero indirecto del país a través de remesas, exportaciones y consumo externo.
De acuerdo con un análisis publicado por el diario La Prensa, basado en el informe de ejecución presupuestaria del primer trimestre de 2026 del Banco Central de Nicaragua y del Ministerio de Hacienda, China pasó a ocupar el primer lugar como financiador externo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El documento señala que Managua presupuestó para 2026 unos 21,912 millones de córdobas —equivalentes a cerca de 598 millones de dólares— en financiamiento externo atado a proyectos específicos.
De ese total, el 59.3 % provendría de cuatro préstamos vinculados a empresas estatales y privadas chinas.
El movimiento refleja una aceleración del acercamiento geopolítico entre Nicaragua y China desde la ruptura diplomática con Taiwán en 2021, así como el progresivo aislamiento financiero del régimen sandinista frente a organismos occidentales y Estados Unidos.
Sin embargo, el flujo real de recursos chinos aún avanza lentamente.
Millones en planes, pero desembolsos a cuenta gota
Según La Prensa, durante el primer trimestre de 2026 solo una de las cuatro empresas chinas incluidas en el presupuesto realizó desembolsos efectivos.
Se trata de la firma China CAMC Engineering Co., Ltd., que transfirió unos 1,384 millones de córdobas destinados principalmente al proyecto de ampliación del aeropuerto de Punta Huete y otras obras estratégicas.
Las otras compañías —entre ellas China Communications Construction Company Limited y Yutong Bus Co., Ltd.— no habían ejecutado recursos hasta marzo, pese a que los convenios ya fueron aprobados oficialmente.
Aun así, el volumen presupuestado coloca a China por encima del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que desde la crisis política de 2018 había sido el principal financista externo del gobierno nicaragüense.
El BCIE prevé desembolsar este año unos 208 millones de dólares, equivalentes al 35 % del financiamiento externo total planificado por Managua.
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EEUU sigue siendo el gran sostén económico
Pese al avance chino en infraestructura y créditos estatales, la economía nicaragüense continúa profundamente vinculada a Estados Unidos.
Datos recientes del Banco Central de Nicaragua muestran que las remesas familiares —provenientes mayoritariamente de EE. UU.— siguen siendo uno de los pilares de la economía nacional.
Analistas estiman que esos envíos equivalen a cerca del 28 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Estados Unidos también continúa siendo el principal destino de las exportaciones nicaragüenses, especialmente en sectores como textiles, café, carne bovina y oro, mientras empresas estadounidenses mantienen participación relevante en zonas francas y cadenas de suministro.
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China, salvavidas de la dictadura
La creciente presencia china ocurre además en medio de mayores tensiones entre Managua y Washington. Legisladores estadounidenses han impulsado iniciativas para endurecer sanciones y restringir operaciones vinculadas al oro nicaragüense, considerado una de las principales fuentes de divisas del régimen Ortega-Murillo.
En paralelo, Nicaragua ha acelerado la adjudicación de proyectos estratégicos a empresas chinas, incluyendo puertos, energía solar, transporte y almacenamiento de gas licuado.
El resultado es una economía cada vez más dividida entre dos dependencias: China como respaldo político-financiero del Estado y Estados Unidos como motor esencial del consumo, las exportaciones y las remesas familiares.
