Un operativo coordinado entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador permitió desarticular una estructura de narcotráfico internacional con vínculos en Guatemala, dejando diez capturados y el decomiso de drogas, dinero en efectivo y medicamentos controlados utilizados para adulterar estupefacientes.
La intervención se realizó durante la madrugada de este 13 de febrero de 2026, tras una investigación que determinó que la red operaba entre Guatemala y El Salvador, utilizando rutas transfronterizas para el traslado de droga. Las autoridades señalaron que la estructura tenía conexiones internacionales y una organización jerarquizada.
Según la FGR, uno de los principales coordinadores fue el guatemalteco Luis Alfredo Zuleta, asesinado en octubre de 2024 en Guatemala. Junto a William Leiva Hernández, quien ya guarda prisión por tráfico ilícito, habría encabezado las operaciones para ingresar droga a territorio salvadoreño.
En los allanamientos se incautaron metanfetaminas, cocaína, marihuana y la droga conocida como “tusi”, además de 108 cajas de medicamentos controlados que presuntamente eran utilizados para adulterar las sustancias antes de su distribución. También fueron decomisados más de 20,000 dólares en efectivo, vehículos recientes, dispositivos electrónicos y documentos clave para fortalecer el caso.
Entre los detenidos figuran Andrea Alejandra Santamaría, Raquel Elizabeth Mejía, Jonnathan Jacobo Marroquín, Verónica Santamaría Murcia, Glenda Yamileth Romero, José Rivera Hernández, Joel Osmín Rojas, Pedro Máximo López, José Edgardo Ávila y Elmer Nelson Peñate. Todos enfrentarán cargos por tráfico ilícito, agrupaciones ilícitas y delitos relacionados con corrupción.
Las autoridades destacaron que, aunque en este caso se investiga la presunta participación de un médico y una enfermera en el suministro de medicamentos para adulterar droga, en operativos recientes no se habían registrado procesos judiciales contra personal sanitario.
La FGR y la PNC reiteraron que continuarán fortaleciendo la cooperación regional para combatir estructuras criminales que operan entre El Salvador y Guatemala, en un contexto donde el narcotráfico mantiene rutas activas en Centroamérica.
