El Gobierno de Belice anunció una moratoria de seis meses para detener el desarrollo de edificios de más de tres pisos en varias zonas turísticas costeras del país, como parte de medidas orientadas a controlar el crecimiento urbano y proteger ecosistemas vulnerables.
La suspensión aplica en destinos como Caye Caulker, Hopkins, Placencia y Sittee River, donde las autoridades detectaron preocupación por el impacto ambiental derivado de construcciones consideradas excesivas.
El representante del área de Belize Rural South, Andre Perez, explicó que la decisión busca dar tiempo a las instituciones gubernamentales para evaluar riesgos ambientales y consultar a las comunidades sobre el futuro del desarrollo urbanístico.
“Tenemos que poner un alto. Necesitamos establecer una moratoria”, afirmó Perez, quien señaló que el objetivo es evitar que el desarrollo descontrolado afecte el atractivo natural y turístico de lugares como Caye Caulker.
“No queremos que el sobre desarrollo se apodere de ese lugar y que los edificios altos terminen comprometiendo el encanto del pueblo”, sostuvo el funcionario.
Perez indicó además que el Gobierno también trabaja en regulaciones para San Pedro y Secret Beach, donde buscan ordenar actividades comerciales y construcciones improvisadas en áreas cercanas al mar.
“Hay reglas y regulaciones. No se puede construir un muelle, una plataforma o instalar bares y cocinas sobre el agua de manera desordenada”, expresó el representante oficial.
Las autoridades prevén desarrollar reuniones con empresarios y residentes durante junio para discutir las nuevas disposiciones y buscar acuerdos antes de aplicar sanciones.
El funcionario reconoció además que el Estado enfrenta limitaciones de personal y recursos para supervisar todos los proyectos de construcción, por lo que varias instituciones trabajarán de manera conjunta en las inspecciones.
“Queremos que todos los departamentos trabajen juntos para optimizar recursos humanos y atender las situaciones tanto en San Pedro como en Caye Caulker”, indicó Perez.
