La Unión Europea (UE) reiteró el viernes su preocupación por el deterioro de la situación política y el retroceso de los derechos fundamentales en Nicaragua, al tiempo que reafirmó su condena a la represión ejercida por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En una declaración emitida en nombre de los 27 Estados miembros por la Alta Representante de la Unión Europea, el bloque recordó su postura sobre la crisis nicaragüense e insistió en la necesidad de liberar a todos los presos políticos y restablecer plenamente el Estado de derecho.
Asimismo, la UE pidió que se permita el regreso de las organizaciones internacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos, cuya presencia considera fundamental para dar seguimiento a la situación en el país centroamericano.
El bloque comunitario también reiteró su llamado a establecer un diálogo entre el régimen de Managua y la oposición con el objetivo de alcanzar una solución negociada, pacífica y democrática a la crisis política que enfrenta Nicaragua.
Elecciones prohibidas
Precisamente el pasado domingo, el dictador Daniel Ortega anunció su decisión de prohibir las elecciones libres en el país. La Asamblea Nacional ha anunciado reformas en esa dirección.
Como parte de ese proceso, la Unión Europea consideró indispensable impulsar reformas al sistema electoral que garanticen procesos transparentes, inclusivos y creíbles, en concordancia con los estándares internacionales.
Además, instó a las autoridades nicaragüenses a convocar las elecciones previstas y asegurar que los comicios se desarrollen conforme al calendario originalmente establecido y con las garantías necesarias para fortalecer la confianza en el proceso democrático.
La Unión Europea reafirmó su respaldo al pueblo de Nicaragua en sus aspiraciones de vivir en un sistema democrático basado en el respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho.
Finalmente, el bloque europeo manifestó que mantiene su disposición de continuar el diálogo político con Nicaragua mediante los canales diplomáticos correspondientes, en un marco de respeto mutuo y en coordinación con los actores regionales.
Murillo estalla en furia
Tras el comunicado europeo, difundido a través del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, la dictadura Ortega Murillo reaccionó con furia y rabia en un comunicado que título «no somos súbditos».
Luego de calificar el comunicado europeo como injerencista, imperialista y «propio de una mentalidad y prácticas anclada en el pasado colonial», la cancillería sandinista insultó a los europeos con un tono despectivo y vulgara, característico de los mensajes de odio de la co dictadora Rosario Murillo.
“Son intentos trasnochados de dominio de quienes en algún momento, por catástrofes y aventuras históricas ambiciosas y sangrientas, se sentían dueños del Mundo”, dijo Murillo a través de sus cancilleres.
“El pueblo y gobierno soberanos de esta Nicaragua luchadora y victoriosa, reitera que no admite ese tipo de afirmaciones anquilosadas sobre nuestros Territorios o nuestros Pueblos y Procesos Democráticos, Dignos y triunfales», respondió la dictadura.
