La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidieron a las autoridades de Estados Unidos proteger al periodista nicaragüense Luis Galeano, detenido el 14 de septiembre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Orlando, Florida. La SIP pidió evitar su deportación, mientras el CPJ reclamó su liberación.
Galeano, de 48 años y director del programa Café con Voz, fue detenido mientras trabajaba como conductor de Uber. Durante su traslado a una estación policial logró comunicarse con su esposa, Deykell Santamaría, para pedirle que contactara a su abogado e informara a periodistas sobre su detención. Actualmente permanece recluido en una instalación correccional en Sanderson, Florida, a la espera de una audiencia programada para el 2 de octubre.
El comunicador salió de Nicaragua en diciembre de 2018, después de que un juez de Managua emitiera una orden de captura en su contra, y solicitó asilo político en Estados Unidos en 2019. En febrero de 2023, el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo lo despojó de su nacionalidad y ordenó confiscar sus bienes junto con los de otras personas críticas de las autoridades nicaragüenses.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, afirmó: “La detención de Luis Galeano demanda una respuesta que tome en cuenta su condición de periodista perseguido y exiliado. Estados Unidos debe garantizarle un proceso justo y transparente y, sobre todo, evitar que pueda ser deportado. La defensa de la libertad de prensa exige que estos antecedentes sean considerados”.
La presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, agregó: “Luis Galeano fue perseguido, despojado de su nacionalidad y obligado al exilio por ejercer su derecho a informar. Una eventual deportación podría colocarlo frente a los riesgos que precisamente lo obligaron a huir. Las autoridades deben considerar esta situación y garantizar su protección, su defensa legal y el pleno respeto de sus derechos”.
El CPJ también solicitó a las autoridades migratorias estadounidenses liberar al periodista. Su director regional para las Américas, José Zamora, advirtió que la detención forma parte, a juicio de la organización, de un patrón preocupante en el uso de las medidas migratorias contra integrantes de la prensa. El organismo sostuvo que quienes solicitaron asilo tras huir de persecución por su labor periodística deben recibir protección.
Galeano dirigió Café con Voz desde el exilio y anteriormente trabajó para el periódico El Nuevo Diario, cerrado en 2019, y como redactor de la Agencia EFE en Nicaragua.
El CPJ señala que la crisis de libertad de prensa nicaragüense llevó al exilio a unos 268 periodistas, mientras la SIP documentó cierres y confiscaciones de medios, persecución de comunicadores y desplazamientos forzados.
“La SIP continuará dando seguimiento al caso y reiteramos que la protección de periodistas perseguidos por su labor constituye una responsabilidad que trasciende fronteras. La persecución, el desplazamiento forzado y el exilio han contribuido a un deterioro sostenido de la libertad de expresión en las Américas”, subrayó Ramos.
