El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó cualquier especulación sobre represalias de China tras el fallo que anuló concesiones portuarias.
“Yo nunca he especulado sobre los temas de política internacional”, afirmó. Luego agregó: “No sé qué tenga China o el gobierno chino en su agenda”.
Mulino sostuvo que evaluará cualquier acción futura. “Cuando llegue se evaluará y se responderán consecuencias con lo que ellos decidan hacer”, dijo.
Además, restó importancia a posibles sanciones. “Créemelo, no va a pasar nada. Y si pasa, ya veremos”, expresó.
El mandatario cuestionó el peso real de la relación bilateral. “¿Qué ha sacado Panamá de la relación con China? Neto, neto, neto”, declaró.
También defendió la fortaleza estratégica del país. “Lo cierto es que China necesita mucho a Panamá. Mucho”, afirmó.
Subrayó que gran parte del comercio chino cruza el Canal. “Todo lo que esa gente produce pasa por el Canal”, sostuvo. Y añadió: “Cuidado que nos necesitan ellos más que nosotros a ellos”.
El fallo que detonó la crisis
La tensión aumentó tras el fallo de la Corte Suprema del 29 de enero de 2026. El tribunal declaró inconstitucionales las concesiones otorgadas a Panama Ports Company.
#RadioPanamá “China necesita mucho a Panamá, todo lo que esa gente produce pasa por el Canal… cuida’o que nos necesitan ellos más que nosotros a ellos”, expresó @JoseRaulMulino en su conferencia de prensa pic.twitter.com/UBptTT31j7
— Radio Panamá (@radiopanama) February 26, 2026
La empresa es subsidiaria de CK Hutchison de Hong Kong. Operaba los puertos de Balboa y Cristóbal desde 1997.
El gobierno argumentó que las concesiones violaban normas constitucionales. También sostuvo que afectaban la soberanía nacional.
El 23 de febrero, el Ejecutivo autorizó la ocupación inmediata de los puertos. La Autoridad Marítima asumió el control por “urgente interés social”.
Posteriormente, asignó operaciones interinas a Maersk y MSC mientras prepara una nueva licitación internacional.
CK Hutchison calificó la medida como ilegal. Además, advirtió que podría acudir a arbitraje internacional.
Reacción de China y choque geopolítico
China calificó el fallo como “absurdo” y “vergonzoso”. Medios oficiales hablaron de “banditismo” y acusaron influencia de Estados Unidos.
Pekín advirtió que Panamá podría pagar un “alto precio político y económico”.
El conflicto ocurre en medio de la rivalidad entre Washington y China por rutas comerciales globales. El Canal de Panamá mueve cerca del 5 % del comercio marítimo mundial.
Estados Unidos respaldó la decisión panameña. Funcionarios estadounidenses la consideraron un paso para reducir la influencia china en infraestructura estratégica.
Panamá, sin embargo, negó cualquier control chino sobre el Canal. El gobierno reiteró que los puertos son instalaciones adyacentes y no forman parte del Canal.
Antecedentes de la relación Panamá–China
Panamá estableció relaciones diplomáticas con China el 13 de junio de 2017. El entonces presidente Juan Carlos Varela rompió vínculos con Taiwán y reconoció el principio de “una sola China”.
China ya era el segundo usuario del Canal después de Estados Unidos. El nuevo vínculo abrió la puerta a más de 20 acuerdos bilaterales.
Se anunciaron proyectos de infraestructura y negociaciones para un Tratado de Libre Comercio. Sin embargo, varios planes no se concretaron y el TLC quedó estancado.
Empresas chinas ampliaron su presencia en telecomunicaciones y puertos. Esa expansión generó preocupación en Washington por la proximidad al Canal.
Escenario abierto e impacto en el comercio
La crisis Panamá–China ahora entra en una nueva fase. Mulino insiste en que Panamá resistirá. “Panamá ha resistido momentos mucho más difíciles”, afirmó.
El comercio bilateral y el futuro del TLC quedan bajo revisión. Además, se anticipan posibles litigios internacionales por las concesiones portuarias.
Mientras tanto, el gobierno sostiene que actúa para proteger la soberanía y el interés nacional. China mantiene su advertencia.
