El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, aseveró este miércoles que durante el Foro de la Coalición de las Américas contra los cárteles que “con el narcotráfico no se negocia y no se pacta”, como parte de los llamados a luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
El gobernante panameño aseguró que las estructuras criminales “tienen infiltrados” en gobiernos, en la justicia e incluso en organismos internacionales, por lo que, se requiere de una “coalición de los países donde se produce, se distribuyen y se consumen las drogas”.
En ese sentido, Mulino instó a los gobernantes de los países miembros del “Escudo de las Américas” a que trabajen de manera articulada para combatir este flagelo que cuenta con suficiente financiamiento como para sostener “bufetes de abogados, comunicadores sociales y organizaciones que, en apariencia, son defensoras de causas sociales pero cuya finalidad es servirles a los cárteles”
“El mayor enemigo que hoy enfrenta la región es el narcotráfico, el narcoterrorismo y sus ramificaciones delictivas. No habrá paz y seguridad sostenible si este enemigo avanza y sigue siendo el elemento fundamental de la desintegración social”, aseguró el presidente en la inauguración del Foro.
El presidente Mulino explicó a los funcionarios que es indispensable la cooperación de todos los países porque una participación parcial “solo llevará a un a un nuevo fracaso en la misión de combatir el tráfico de drogas”, lo que terminaría generando “una problemática cada vez mayor en los países que cometan ese error”.
El mandatario panameño calificó el narcotráfico y el crimen organizado como un “cáncer” que se ramifica por toda la sociedad” y termina llevando drogas a los centros educativos, mientras “se llenan los bolsillos los traficantes” y terminan por dañar “la vida a los hijos y nietos de nuestra patria”.
“Amenaza a la soberanía son las pandillas que penetran en barrios y sectores de las ciudades, disputando no solo territorio sino el monopolio de la fuerza que le pertenece por definición al Estado”, insistió.
En esta iniciativa participan jefes de Seguridad y militares de Estados Unidos, Argentina, Bahamas, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.







