En las elecciones de titulares del Tribunal Supremo Electoral (TSE), de la Corte de Constitucionalidad, del Ministerio Público y de la Contraloría General de Cuentas de la Nación (CGCN) está en juego principalmente la independencia de estas instituciones para un pleno Estado de Derecho, afirmaron los analistas y juristas guatemaltecos Jordán Rodas Andrade y Ana María Bonilla en entrevistas con Centroamérica 360.
El abogado y exprocurador de Derechos Humanos, Jordán Rodas Andrade explicó que con las elecciones de segundo grado para nombrar titulares de entidades de control en Guatemala se tiene en juego “la posibilidad de recuperar la institucionalidad y un pleno Estado de derecho” que considera se han deteriorado especialmente en los últimos años.
Rodas Andrade aseguró que con una buena elección de funcionarios se podría garantizar que los guatemaltecos tengan “una justicia independiente” que promueva procesos debidos. Aseveró que hay grupos que en este proceso de elección están conscientes “que está en riesgo perder la justicia que estaba a su merced”.
Por lo que, estima que estos sectores también saben que como se encuentra la situación “su actuación al margen de la ley queda impune, por eso son capaces de cualquier cosa para seguir cooptando las instituciones del sector justicia como lo han venido haciendo últimamente”.
“Está en juego la posibilidad de recuperar la institucionalidad y un pleno Estado de derecho, el cual, se ha venido deteriorando y socavando en los últimos años. Es que los guatemaltecos podamos tener una justicia independiente”, aseguró.
Órganos de control
Por su parte, la investigadora guatemalteca María Isabel Bonilla explicó que la principal importancia de estos procesos de elecciones de funcionarios es que los elegidos “integrarán órganos de control” que velan porque los “procesos de elección popular se lleven a cabo de forma transparente y pública; porque toda actuación se dé con respeto al marco constitucional; que exista la acción pública contra actos que violan el orden va público; que se dé un uso adecuado de los fondos públicos”.
En el caso de la Corte de Constitucionalidad enfatizó que es importante a quienes se elijan porque “debe velar por el respeto del orden constitucional”, por lo que, es indispensable para un Estado de derecho porque debe verificar que las autoridades del sector público y privado tengan actuaciones dentro del marco constitucional.
Además, indicó que la Corte es la entidad encargada de supervisar sentencias, leyes, disposiciones administrativas, negocios jurídicos y demás para que se respeten derechos, obligaciones constitucionales, límites de poder y reglas generales de administración pública.
“Nadie está por encima de la ley y nada ni nadie por encima de la Constitución. Por ello es necesario que el mejor jurista guatemalteco llegue a esa magistratura, que esta sea independiente a los intereses de orden público o privado, para poder ejercer la función de órgano de control con total independencia”, enfatizó Bonilla.
En general, con todas las elecciones de funcionarios considera Bonilla que “está en juego el fortalecimiento, la independencia, la credibilidad, la capacidad” de las instituciones, además, que se debe asegurar que se elijan “personas idóneas que no estén comprometidas con sectores políticos, económicos, sociales, del crimen organizado”.
Pues esto garantizaría “un trabajo más eficaz y eficiente así como transparente, confiable, respetable”. Reiteró que estas entidades son básicas para “la buena gobernabilidad, la aplicación de justicia, el uso eficiente de los recursos, la atracción de inversiones, la seguridad jurídica y ciudadana”.
El Estado guatemalteco ya inició formalmente con los diferentes procesos para las elecciones de segundo grado, que muchos guatemaltecos exiliados observan con la esperanza de obtener instituciones independientes para asegurar que la justicia no sea usada como arma de persecución política.
