El exembajador de Estados Unidos en Guatemala, Stephen McFarland, advirtió este miércoles que el nuevo fiscal general, Gabriel García Luna, enfrentará “enormes desafíos” tras asumir el cargo para el período 2026-2030 y elogió la trayectoria profesional del nuevo funcionario guatemalteco.
El diplomático reaccionó al reciente nombramiento y señaló que el nuevo funcionario recibe una institución debilitada tras ocho años de gestión de Consuelo Porras, marcada por cuestionamientos.
“García Luna hereda una oficina de Fiscal General que durante ocho años bajo Porras ha dejado caer o estancado consistentemente las persecuciones por gran corrupción, y que en cambio ha procesado, o empujado al exilio, a personas que habían investigado la corrupción o que se opusieron a su fallido intento de invalidar las elecciones de 2023”, afirmó McFarland en un largo comentario publicado en su cuenta de X.
El exembajador, que sirvió en Guatemala entre 2008 y 2011, sostuvo que la exfiscal general “politizó la justicia como ningún otro Fiscal General lo había hecho en 41 años de gobierno democrático”, lo que, a su juicio, debilitó la independencia institucional.
Según McFarland, uno de los principales retos será enfrentar redes internas dentro del Ministerio Público que habrían respaldado decisiones cuestionadas en la gestión anterior.
Asimismo, indicó que el nuevo fiscal deberá responder a la demanda ciudadana de mayor seguridad, combate a la extorsión y control de las pandillas.
Otro desafío clave será revisar los procesos judiciales abiertos contra periodistas, líderes indígenas y operadores de justicia, muchos de los cuales fueron forzados al exilio.
El diplomático también mencionó la necesidad de evaluar el funcionamiento de unidades estratégicas, como las dedicadas al combate del narcotráfico y el crimen organizado.
Además, advirtió sobre la posible oposición de sectores políticos y económicos, así como del llamado “pacto de los corruptos”, que podrían intentar obstaculizar su gestión.
McFarland subrayó que el nombramiento de García Luna representa una oportunidad para fortalecer la independencia judicial y combatir estructuras criminales.
“El nombramiento de García Luna debería alentar a la administración Trump, ya que un sistema judicial guatemalteco más independiente y creíble no solo se desempeñará mejor en la persecución de crimen organizado, traficantes y pandillas, sino que también facilitará el crecimiento económico a largo plazo”, expresó.
El exembajador destacó que el nuevo fiscal tiene la posibilidad de redefinir el papel del Ministerio Público y recuperar la confianza en el sistema de justicia guatemalteco.
