Elecciones de segundo grado en Guatemala definirán si habrá contrapesos reales o se consolidará un modelo de impunidad, advierte exfiscal anticorrupción

El exfiscal Juan Francisco Sandoval aseguró que la principal amenaza en las elecciones de segundo grado es "la cooptación" de las instituciones con procedimientos aparentemente legales que en realidad son manipulados.

El exfiscal anticorrupción guatemalteco Juan Francisco Sandoval, exiliado en Estados Unidos tras la persecución política del Ministerio Público de Consuelo Porras y Rafael Curruchiche.

En las elecciones de funcionarios de segundo grado que se realizarán este año e Guatemala “está en juego el control real del Estado” porque las personas que resulten electas dirigirán instituciones de control y de ellos dependerá si habrá contrapesos reales o se consolidará la captura del Estado, advirtió el jueves el exfiscal anticorrupción guatemalteco, Juan Francisco Sandoval, en una entrevista con Centroamérica360.

El exfiscal explicó que en estas elecciones de segundo grado no son un “trámite técnico ni corporativo” sino que son importantes porque los electos dirigirán “instituciones claves” como la Corte de Constitucionalidad, el Ministerio Público y el Tribunal Supremo Electoral.

El exfiscal aseguró que las decisiones que se tomen en esas elecciones es que dependerá “si Guatemala tendrá contrapesos reales” o si por el contrario “se consolida un modelo de captura del Estado” en el que se “la legalidad se usa para proteger intereses ilícitos y castigar a quienes los enfrentan”.

“De esas decisiones depende si Guatemala tendrá contrapesos institucionales reales o si se consolida un modelo de captura del Estado, donde la legalidad se usa para proteger intereses ilícitos y castigar a quienes los enfrentan”, afirmó Sandoval, un destacado abogado y exfiscal guatemalteco que dedicó 18 años de su vida en la Fiscalía en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.

En ese sentido, Sandoval, quien ha sido objeto de una persecución política que lo obligó a exiliarse en Estados Unidos, dijo la principal amenaza a ese proceso “es la cooptación” que se trata de “procedimientos aparentemente legales manipulados” que incluyen exclusiones arbitrarias, reglas diseñadas para favorecer candidatos “funcionales a redes de impunidad” y votaciones corporativas condicionadas por presiones política o económicas e incluso penales.

Sandoval aseguró que una amenaza silenciosa y eficaz es “vaciar de contenido democrático a las instituciones sin necesidad de romper formalmente la ley”.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) advirtió irregularidades en el proceso de elección de magistrados de la Corte de Constitucionalidad por la exclusión de abogados sin títulos, respecto a esas advertencias, Sandoval dijo le preocupa que “no sean tomadas como alertas temprano” sino más bien como “simples opiniones externas”.

Rafael Curruchiche y Consuelo Porras, del Ministerio Público de Guatemala, sancionados por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Suiza, por actores corruptos y antidemocráticos.

Cotidianidad del abuso institucional deja deterioros profundos

El exfiscal Sandoval aseveró que personalmente dijo que le preocupa “la normalización del abuso institucional” y que se acepte como parte del sistema el excluir voces independientes, criminalizar opositores o incluso usar el “derecho penal como herramienta de control político” porque causan deterioros democráticos profundos y difíciles de revertir”.

Explicó que sí puede haber esperanza de rescatar la Fiscalía, pero que para ello se requiere de presión ciudadana, vigilancia internacional sostenida y procesos de elección transparentes y exigentes con los perfiles. Para rescatar una institución argumentó que no solo se requiere de cambiar nombres de titulares sino que se necesita de romper “redes de protección mutua” que han hecho que el sistema de justicia sea utilizado para “persecución selectiva”.

“Sí hay esperanza, pero no es automática ni ingenua… es un proceso largo, pero posible si se mantiene la atención pública y se cierran los espacios de impunidad” indicó el exfiscal.

Sandoval, quien vive exiliado en Estados Unidos, dice mantener la esperanza de “volver a una Guatemala donde hacer lo correcto no sea un riesgo sino la norma” y recordó que su experiencia es similar a la de otros guatemaltecos que “hicieron su trabajo con apego a la ley” y fueron perseguidos, expulsados y silenciados.

Aseveró que el exilio es el resultado “de un sistema que castiga la integridad”.

Finalmente, aseguró que figuras como Consuelo Porras y Rafael Curruchiche son movidos por la “preservación de un entramado de poder que garantiza la impunidad” a redes políticas y económicas que son ilícitas y por ello, es que considera que el Ministerio Público “dejó de ser un órgano de persecución penal objetiva” para convertirse “en un mecanismo de protección de aliados y castigo de adversarios.

“Eso explica la selectividad, la arbitrariedad y la desproporción y la saña, con que se actúa” puntualizó en la entrevista.

Este jueves el Ministerio Público irrumpió en las elecciones del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), con las que se elegirá al magistrado titular y suplente de la Corte de Constitucional, entidad para la que sea propuesto la sancionada fiscal Consuelo Porras.

El presidente de la República, Bernardo Arévalo, calificó estas acciones de “abusivas” y aseguró que la entidad intentar interferir en las elecciones y aseguró que no es un hecho aislado sino un “nuevo intento de socavar las instituciones y afectar el Estado de Derecho.

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