La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, arremetió el miércoles contra los altos funcionarios del Poder Judicial que denunciaron tratos desiguales durante la reunión que sostuvieron el lunes pasado. Fernández dijo que “viven en Narnia”.
La mandataria costarricense respondió molesta sobre las declaraciones de la presidenta de la Sala de Casación Penal, Patricia Solano, quien dijo que la reunión se mantuvo “hostil” y que en cierto punto Fernández les habló con tono de regaño. Solano dijo que les quitaron sus aparatos electrónico y los hicieron pasar por varios escáneres.
Al respecto, la presidenta Fernández cuestionó si Solano quería “que le llevara rosas, que le que le llevara serenata” y justificó su actitud diciendo que a penas la semana pasada habían enterrado a un policía, quien murió acribillado.
“Hace falta tener vergüenza. ¿Qué tipo de reunión pensaban que iban a tener conmigo, la de la galleta María y el tecito? Qué feo que se ve que en la primera reunión que tuvimos aquí salimos de acusetas”, afirmó Fernández.
La presidenta Fernández dijo que quedó “pasmada” y también “decepcionada” con todo lo que escuchó durante la reunión y bromeó diciendo que parece que las autoridades del Poder Judicial “viven en Narnia” y aseguró que las declaraciones de Solano muestra una “falta de respeto” porque habían acordado una reunión privada para hablar “con total transparencia”.
Fernández también se refirió al fiscal general, Carlo Días, quien dijo que ella se comportó de cierta manera en la reunión, pero cambió su comportamiento en la conferencia de prensa y que el ministro de la Presidencia y Hacienda “no fue educado” con ellos.
Ante esas declaraciones, la presidenta dijo que Días es una “vergüenza nacional” y que ella es “una, de una sola pieza” y cuestionó que si por ser mujer. joven o por no ser Rodrigo Chaves “iba a dejar de levantar la voz y de señalarlo a usted como una vergüenza nacional”.
Fernández reconoció públicamente que sí les retiraron a los funcionarios sus aparatos electrónicos y adelantó que mantendrá esta medida, tomando en cuenta que la Fiscalía abrió un proceso contra la exministra de Comunión, Patricia Navarro, por grabaciones de reuniones privadas.
Los diputados de oposición que llegaron el martes a reunirse con Fernández denunciaron que también se les retiraron sus aparatos y que los hicieron pasar por escáneres para detectar metales y micrófonos. Además, dijeron que los hicieron entrar por la puerta de atrás.
