La Fiscalía del condado de Miami-Dade en Florida, desestimó este jueves la acusación penal por agresión presentada contra el dirigente opositor nicaragüense Félix Maradiaga, tras un incidente suscitado el pasado 22 de marzo durante un encuentro cívico en la ciudad de Doral.
Maradiaga anunció la resolución judicial mediante sus redes sociales.
El activista nicaragüense subrayó que las autoridades estadounidenses confirmaron la inexistencia de méritos y pruebas suficientes para respaldar los señalamientos formulados por el ciudadano Henry Arróliga el pasado 10 de abril.
“Se impuso la justicia”, declaró el destacado político exiliado. Explicó que el sobreseimiento dictamina la conclusión definitiva de los cargos, lo cual lo exime de cualquier culpabilidad y mantiene su récord judicial penal completamente limpio.
El dirigente calificó la denuncia como un acto deliberado de difamación y hostigamiento político carente de fundamento.

“No me callarán”
Aseguró que el proceso judicial representó un intento fallido de obstaculizar y silenciar su constante labor defensora de los derechos humanos.
Maradiaga situó este episodio judicial dentro de una estrategia de persecución continua.
Alertó a la comunidad internacional sobre los graves peligros de la represión transnacional, acusando a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de emplear agentes encubiertos para atacar a la disidencia nicaragüense en el exterior.
En su comunicado oficial, el opositor manifestó su solidaridad con Allan Vivas, quien todavía enfrenta un proceso derivado del mismo altercado ocurrido durante el evento convocado por el sacerdote Benito Martínez.
Finalmente, instó a los exiliados a permanecer vigilantes ante personas sin escrúpulos. “Sus agentes encubiertos no nos van a callar”, advirtió Maradiaga, reafirmando su firme compromiso de seguir trabajando arduamente por la restauración democrática de su nación.
