Estados Unidos celebró este 3 de octubre el consenso alcanzado en la Organización de Estados Americanos (OEA) para establecer un mecanismo de seguimiento a la crisis de Nicaragua y advirtió que Washington está dispuesto a aumentar la presión sobre la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El subsecretario de Estado Christopher Landau calificó el acuerdo como una muestra de que el organismo regional todavía puede actuar frente a las crisis democráticas.
Además destacó que la resolución exige a Managua restablecer las libertades civiles y avanzar hacia elecciones libres.
“Me complace informar que hoy la Organización de los Estados Americanos demostró su valor al adoptar, por consenso, una resolución”, afirmó Landau en un mensaje publicado en X.
Lea más: La OEA emplaza a dictadura de Nicaragua: exige elecciones y la liberación de presos políticos
Un mecanismo con plazos y nuevas acciones
La resolución aprobada el 2 de octubre crea un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, que deberá comenzar sus trabajos dentro de los próximos 30 días y buscar un diálogo “pronto y directo” con las autoridades nicaragüenses.
El grupo también procurará visitar Nicaragua y reunirse con representantes políticos, sociales, religiosos y empresariales, además de la oposición, la sociedad civil y los nicaragüenses en el exilio, según la OEA.
El mecanismo tendrá hasta 60 días para presentar recomendaciones a una nueva Reunión de Consulta de cancilleres. Estas podrán incluir acciones diplomáticas y jurídicas concretas, pero no el uso de la fuerza.
Lea también: República Dominicana retira su embajada de Nicaragua por condiciones que afectan las libertades
La resolución reclama además la liberación incondicional de los presos políticos, información sobre las personas desaparecidas, restitución de nacionalidades y derechos y recuperación de las libertades de expresión, asociación, religión y reunión pacífica.
Landau sostuvo que Estados Unidos comparte con los demás países del hemisferio la exigencia de que Nicaragua permita a sus ciudadanos determinar su futuro mediante elecciones libres y justas.
El consenso llegó después de que Ortega afirmara el 19 de julio que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, en medio de reformas constitucionales que ampliaron el poder de la pareja gobernante.
El veto a Franceschi eleva la tensión
La presión regional coincidió con una nueva disputa diplomática entre Managua y Washington por Natasha Franceschi, cuya nominación como embajadora de Estados Unidos en Nicaragua fue confirmada por el Senado estadounidense el 30 de septiembre.
Landau denunció durante la reunión de la OEA que Managua rechazó el beneplácito de la diplomática y sostuvo que Ortega y Murillo han cerrado reiteradamente la puerta a un diálogo productivo.
Estados Unidos no tiene embajador en Managua desde 2023.
Un día después, Juan Pablo Segura, subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, endureció el mensaje y vinculó directamente el rechazo de Franceschi con la disposición de Managua a dialogar.
“Nosotros queríamos mostrar que queríamos un diálogo estructural, un diálogo real”, explicó Segura, quien remarcó que Franceschi es una diplomática de carrera y no una designación política.
Lea más: El Vaticano en la ONU expresa su preocupación por Nicaragua y aboga por el diálogo
Dictadura no quiere dialogar
“Eso muestra que el régimen de Nicaragua hoy en día no quiere dialogar. Y quiero repetir eso: ellos no quieren dialogar”, afirmó.
Segura también anticipó una mayor presión coordinada. “Es momento de ejercer la presión y no es nada más de parte de los Estados Unidos, es de cada uno de los países del hemisferio para aumentar la presión”, señaló.
Washington considera así el acuerdo de la OEA como un mecanismo para trasladar la presión sobre Managua del ámbito bilateral al multilateral, mientras el nuevo grupo ministerial comienza a trabajar con plazos definidos.
La OEA, por su parte, señaló que el objetivo es crear condiciones para que los nicaragüenses puedan ejercer sus derechos y decidir su futuro mediante instituciones democráticas.
