Directora anticorrupción afirma que presidenta hondureña incumplió promesas de transparencia, toleró el nepotismo y bloqueó reformas clave contra la corrupción

Gabriela Castellanos dijo que el izquierdista libre no avanzó en la lucha anticorrupción, se aprovechó del Estado y quedó debiendo en las promesas de cambio social.

Xiomara Castro, presidenta de Honduras, junto a su esposo, el derrocado Manuel Zelaya, su principal asesor político.

La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, cuestionó la gestión del gobierno del izquierdista Libre en materia de corrupción y transparencia. Lo hizo en un artículo titulado “El circo que se va”, difundido en redes sociales.

Castellanos recordó que la llegada de Libre al poder, en enero de 2022, estuvo marcada por promesas de refundación del Estado.

El discurso oficial ofreció un combate frontal contra la corrupción y una ruptura con prácticas del pasado.

Según el CNA, ese compromiso generó expectativas altas en una ciudadanía cansada de escándalos y abusos. Sin embargo, al acercarse el cierre del período constitucional, el balance resulta negativo.

La CICIH y las promesas incumplidas

Uno de los principales señalamientos se centra en la Comisión Internacional contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (CICIH).

Castellanos afirmó que este proyecto nunca superó la fase de expectativa.

El CNA señaló que, pese a memorandos y anuncios oficiales, el proceso se estancó en el Congreso Nacional. Las reformas legales necesarias no avanzaron, lo que bloqueó la instalación del mecanismo internacional.

Para Castellanos, esta situación debilitó la credibilidad del discurso anticorrupción.

También reforzó la percepción de protección política frente a posibles investigaciones.

Medidas adoptadas, pero insuficientes

El artículo reconoce algunas decisiones relevantes del Ejecutivo. Entre ellas, la derogación de la Ley de Secretos y la eliminación de fideicomisos opacos.

No obstante, el CNA considera que estas acciones resultaron insuficientes.

Según el análisis, la corrupción no desapareció, sino que se adaptó a nuevas formas.

Castellanos advirtió que el aparato estatal siguió mostrando debilidades en control y fiscalización. Esto permitió la persistencia de prácticas cuestionadas.

Nepotismo y uso del poder público

Uno de los puntos más críticos del pronunciamiento es el nepotismo.

El CNA documentó múltiples casos en distintas instituciones del Estado.

Castellanos señaló la designación de familiares directos de la pareja presidencial y de altos funcionarios.

Estos nombramientos ocurrieron en cargos estratégicos del gobierno hondureño.

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Según el CNA, estas prácticas contradijeron el discurso de cambio.

Además, afectaron la confianza ciudadana en las instituciones públicas.

Escándalos sin respuestas institucionales

El artículo también menciona casos que no recibieron investigaciones claras.

Entre ellos, la divulgación de un video que vinculó a un diputado y cuñado de la presidenta, Carlos Zelaya, con narcotraficantes.

De acuerdo con Castellanos, la reacción oficial minimizó el hecho.

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Esto cerró cualquier posibilidad de avanzar en un mecanismo anticorrupción creíble.

Casos emblemáticos y uso de recursos públicos

Castellanos citó el caso Korium, una millonaria estafa, como ejemplo de confusión entre intereses públicos y privados.

Miles de personas resultaron afectadas por una estafa financiera.

El CNA cuestionó el uso de recursos estatales para cubrir fraudes.

Según el señalamiento, no existieron investigaciones exhaustivas ni sanciones visibles.

También se mencionaron denuncias sobre programas sociales, como SEDESOL.

El artículo alude a uso clientelar, compras directas cuestionadas y planillas fantasma en el IHSS.

Congreso Nacional y desgaste político

En este contexto, el CNA afirmó que el Congreso Nacional se volvió un espacio estéril para reformas estructurales.

Varias iniciativas de transparencia quedaron archivadas.

Castellanos calificó el período legislativo como uno de los menos productivos en materia anticorrupción.

La falta de consensos bloqueó cambios prometidos.

Mensaje ciudadano y cierre de ciclo

La directora del CNA vinculó este escenario con los resultados electorales de noviembre de 2025.

Según su análisis, la ciudadanía expresó su descontento en las urnas.

Más allá de lecturas partidarias, el CNA sostuvo que el mensaje fue claro.

La distancia entre promesas y resultados marcó el cierre del ciclo político.

Castellanos advirtió que, sin cambios estructurales, Honduras seguirá repitiendo el mismo patrón.

Un ciclo que, según el CNA, mantiene las mismas prácticas y consecuencias.

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