Costa Rica ahora presenta patrones más claros de presión y estigmatización contra medios de comunicación y periodistas, según revela el IV Informe sobre el Estado de la Libertad de Expresión y el Periodismo en Centroamérica 2025.
El informe advierte que la disputa del Órgano Ejecutivo con la prensa costarricense se ha consolidado y que incluso ya está evolucionando hacia formas más complejas de presión institucional. El fue elaborado por el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (PROLEDI) de la Universidad de Costa Rica y la Fundación Heinrich Böll Centroamérica.
El análisis señala que el cambio en la relación Ejecutivo-prensa inició un cambio en octubre de 2024 y se consolidó un año más tarde, todo durante el período presidencial del ahora ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves. Desde entonces, se ha mantenido un “estilo confrontativo” que no se limita a la estigmatización discursiva, sino que llega al uso de instrumentos legales y administrativos.
Algunas de las formas de presión a medios es el retiro de pauta publicitaria al programa “El Chinamo” de la televisora Teletica, donde se transmitía contenido satírico sobre el gobierno de Chaves y se emitían cuestionamientos sobre el uso político de la subasta de frecuencias.
Más instituciones confrontativas con la prensa
Además, los investigadores señalan en el informe que esta actitud confrontativa ya se aplica también desde otras instituciones como el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial. Pese a los retrocesos, la situación de Costa Rica es favorable en comparación con el resto de la región.
El informe reconoce que en relación al resto de países centroamericanos, Costa Rica mantiene un marco normativo garantista y ciertos grados de independencia que le permite contener acciones más graves para la libertad de prensa, por ello, destaca el papel de la Sala Constitucional en frenar el uso político de la pauta estatal.
