La República Popular China ha desplegado variados mecanismos de influencia de cara al proceso electoral guatemalteco de 2027, entre ellos presiones económicas, acercamientos con políticos y periodistas, estrategias de poder blando y una narrativa favorable a establecer relaciones diplomáticas con Pekín en un país que es el mayor aliado de Taiwán en Centroamérica, advierten expertos consultados por Centroamérica360.
Guatemala tendrá elecciones el 27 de junio de 2027 y el tema de la relación con el gigante asiático estará sobre la mesa en la campaña electoral, señalan los analistas, que advierten que las promesas de China serán esencialmente las mismas que han hecho a otros países centroamericanos y que han incumplido escandalosamente.
“Creo que nunca ha habido una elección más importante para los chinos en los últimos años en Centroamérica, como la de Guatemala, aparte de lo que perdieron en Honduras. Basado en patrones que he visto con China en el pasado, es que definitivamente China tendrá mucho interés en las elecciones en Guatemala, por eso si hay un candidato que tenga posibilidad de cambiar las relaciones, China tendría mucho interés en eso”, señaló el Dr. Evan Ellis, un experto estadounidense en las relaciones entre América Latina y China y profesor del Colegio de Guerra de los Estados Unidos.
Ellis sostiene que China es capaz por igual de respaldar a un candidato de izquierda radical ideológicamente cercano o a un candidato de derechas con un estigma de corrupción y que pueda temer a las sanciones estadounidenses.
“Uno se pregunta si el curso perseguido por China en Guatemala sería respaldar un candidato de derecha pero con lazos de corrupción o un candidato de izquierda radical para cambiar relaciones, China podría respaldar a los dos, buscando en Semilla las tendencias más radicales afines a China o antiestadounidenses, pero también uno podría imaginar el respaldo a una candidata como Sandra Torres que irónicamente tiene lazos con la administración Trump, pero podría buscar relaciones con China para escapar de sanciones para sus políticos en el futuro, pero estos cálculos serían algo complejos con China”, afirma Ellis.
El debate electoral y la influencia mediática
Ellis explica que históricamente China ha sido muy reservado para influir públicamente en un país para que cambie directamente las relaciones diplomáticas, pero ahora utiliza la estrategia mediática y política local para hacerlo.
“Hay que destacar la influencia a través del discurso público, con personas como Claudia Méndez, con su programa radial, hablando de la importancia de sus relaciones con China, por ejemplo”, apunta Ellis.
La decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, Dra. Lourdes Balconi, coincide con Ellis sobre la estrategia de influencia mediática china en el país.
“Creo que para las elecciones 2027, dentro de todos los debates que haya con candidatos, el tema de China y Taiwán estará nuevamente sobre la mesa. Pero ahí quizá ahorita con más presión”, pronostica Balconi.
La académica señala cómo China ha estado financiando misiones multipartidarias del Congreso de Guatemala a China, así como a alcaldes, además del apoyo a diputados para que participen en el Parlatino.
“Todo esto tiene que ver con estas acciones de influencia, de ganar influencia en el proceso electoral”, advierte la especialista.
Ellis coincide en que “no podemos olvidar que el gobierno de China a través de su estatus de observador en el Parlacen, invita a diputados guatemaltecos, entonces podemos observar los esfuerzos de influir en las dinámicas políticas”.
Balconi explicó a Centroamérica360 que las visitas prolongadas de periodistas e influenciadores invitados a China como otra herramienta que puede incidir en la construcción de opinión pública. Según explicó, estos actores pueden convertirse posteriormente en “cajas de resonancia” dentro de las redes sociales y reproducir mensajes favorables a una relación con Pekín en momentos en que Guatemala se aproxima a un nuevo proceso electoral.
“Hay un elemento importante en esta línea que tiene que ver con esas estancias largas de periodistas a China, no solamente de periodistas, sino también de influencers. Entonces, ya usted tiene cajas de resonancia en las diferentes redes repitiendo el mismo discurso. Y un estratega, precisamente de comunicación estratégica nos decía: una mentira tiene -en redes- la posibilidad de viralizarse seis veces más rápido que una verdad, que es más difícil sostenerla”, explica Balconi.
Balconi basa su análisis en lo ocurrido en otros países centroamericanos que rompieron relaciones diplomáticas con Taiwán y posteriormente establecieron vínculos con China, especialmente Honduras, El Salvador y Panamá. A su juicio, Pekín trabaja con una estrategia de largo plazo y permanece atento a una eventual decisión de Guatemala sobre su política exterior.
Coerción económica
China además se ha vuelto un poder coercitivo económico para países como Guatemala. En 2024, el gobierno chino bloqueo las exportaciones de café y macadamia a ese país en momentos en que el canciller Carlos Ramiro Martínez asistía a la toma de posesión del presidente taiwanés, Lai Ching-te y presidente Bernardo Arévalo respaldaba la relación con Taiwán. Guatemala acusó a China de extorsión diplomática.
“Después del precedente que tuvimos con el café y la macadamia del 2024 empezaron a darse bloqueos o presiones en las aduanas chinas para que los productos guatemaltecos no ingresen”, recordó Balconi, quien planteó la posibilidad de que las presiones comerciales afecten a empresarios con capacidad de influir posteriormente sobre las decisiones del próximo gobierno..
Balconi explicó que esas medidas no necesariamente tendrían que materializarse mediante prohibiciones comerciales abiertas, sino a través de obstáculos sanitarios, fitosanitarios o aduaneros que retrasen el ingreso de mercancías guatemaltecas al mercado chino. Según su análisis, una situación de este tipo podría adquirir especial relevancia en momentos cercanos a debates o encuentros entre los candidatos presidenciales.
“Puede ser que empiecen a darse más eventos relacionados con esto para generar esa presión fuerte a los empresarios que finalmente influyen en la toma de decisiones del próximo gobierno. No sería extraño, y esto a la luz de los otros casos que, que le mencioné, que se diera un poco antes de los eventos de debate o de encuentros de candidatos más importante”, agregó.
El Dr. Ellis señala también los negocios de empresas chinas para influir en grupos empresariales con poder político y eventual influencia electoral.
“Cuando observamos como China utiliza empresarios para vender equipo de Huawei, podemos reconocer siempre que China hace lobby en la comunidad de negocios para respaldar candidatos que apoyen el cambio de relaciones hacia China, con la falsa promesa de vender más productos guatemaltecos”, señala Ellis.
Balconi también mencionó el papel que pueden desempeñar empresas chinas con presencia internacional, particularmente Huawei y Lenovo, en un país donde China no mantiene una embajada.
“Huawei y Lenovo, que actúan como, como, pues ante la ausencia de una embajada, como representantes diplomáticos. Obviamente no es abierto, pero desde la perspectiva comercial todo se ve muy bien”, explica.
Influencia política
A esto se sumaría, según Balconi, una transformación del debate público sobre China y Taiwán. La discusión podría abandonar progresivamente el contraste entre democracia y autoritarismo para centrarse en una narrativa de desarrollo frente a estancamiento económico.
En ese escenario, cobraría fuerza el argumento de que la falta de relaciones diplomáticas con China impide a Guatemala acceder a un tratado de libre comercio y aprovechar mayores oportunidades comerciales.
La académica cuestionó, sin embargo, que establecer relaciones diplomáticas y alcanzar un acuerdo comercial con China garantice automáticamente un fuerte crecimiento de las exportaciones. Puso como ejemplo a Costa Rica, cuyo tratado de libre comercio con China tenía 14 años y donde, según explicó, las exportaciones hacia ese mercado aumentaron cinco veces, pero continuaban teniendo un peso poco significativo.
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La experiencia de Nicaragua, Honduras y El Salvador, es similar. China ha inundado de productos los mercados locales pero compra menos del 2% de las exportaciones de esos tres países.
En 2025, Taiwán le compró a Guatemala en 2025 más del doble que lo que China importó de Honduras y El Salvador. Las exportaciones de Guatemala hacia Taiwán alcanzaron los $127.2 millones en 2025, consolidando a la isla asiática como uno de los principales destinos de los productos guatemaltecos en Asia y superando ampliamente el desempeño comercial de Honduras y El Salvador con la República Popular China.
Las cifras reflejan un marcado contraste con los dos países del Triángulo Norte que rompieron relaciones diplomáticas con Taiwán para establecer vínculos con China. Entre ambos, Honduras y El Salvador exportaron poco más de $102.9 millones al mercado chino durante 2025, una cantidad inferior a las ventas guatemaltecas hacia Taiwán.
La académica considera que estas acciones deben analizarse a partir de lo ocurrido previamente en otros países de Centroamérica y no como una afirmación de que necesariamente se repetirán de la misma forma en Guatemala. No obstante, sostiene que la estrategia podría orientarse a generar una corriente de opinión que favorezca un cambio en la política exterior guatemalteca.
Desde la elección anterior, Balconi advertía que establecer relaciones diplomáticas con China para Guatemala sería un salto al vacío, la experta hoy reitera su tesis y asegura que tiene más documentada su afirmación.
“Si la prioridad es Ok, establezcamos las relaciones porque Guatemala necesita abrirse al mundo y tener relaciones con los más importantes, esa es una decisión a sabiendas de que no va a recibir lo que espera. ¿Verdad? Porque el mercado chino, pues sí, son 1400 millones y aunque crezca a menos del 1 % anual, supongamos que son mil millones de chinos que tienen posibilidades de comprar, son muy exigentes con su mercado. O sea, no necesariamente van a venir hasta Guatemala en cadena de suministro a traer banano que pueden comprar en la India o azúcar que pueden comprar en Tailandia. Entonces, el salto al vacío ahora lo tengo más documentado”, subrayó Balconi.
Para la académica, el único propósito real de Guatemala en la región sería la expulsión de Taiwán.
Una operación de inteligencia
El diputado panameño del Parlamento Centroamericano (Parlacen), José Ramos, sostiene que las campañas electorales actuales en Centroamérica están enfrentando aparatos de inteligencia de potencias y regímenes extranjeros.
“Durante décadas, cuando preparábamos una contienda electoral, asumíamos que el tablero de juego estaba compuesto por actores conocidos: nuestros partidos rivales, consultores locales o a lo sumo regionales, agencias de publicidad y estrategas más o menos astutos. Competíamos contra actividades de proselitismo y movilización, discursos, pancartas y debates en la prensa”, explicó Ramos en una reciente ponencia.
Ramos señala a países como China, Rusia e Irán utilizando “métodos de penetración sofisticados y digitalizados”.
“En la próxima campaña electoral no van a estar enfrentando a agencias de publicidad locales. Lo más probable es que se estén enfrentando —con o sin su conocimiento— a los aparatos de inteligencia de potencias y regímenes extranjeros. Y, muy posiblemente, a varios de ellos actuando simultáneamente sobre nuestro territorio”, agregó.
Ramos tiene una advertencia adicional: “esta amenaza no termina el día de las elecciones”.
“Cuando ustedes ganen y les toque gobernar, la injerencia no cesará. Seguirán enfrentando la misma maquinaria de desestabilización operativa desde el extranjero, diseñada para hacer vulnerable su gestión, paralizar sus parlamentos e impedir la gobernabilidad. Estos agentes habrán penetrado el aparato estatal y político, de forma tal que nuestros Estados se paralicen ante las amenazas exteriores o se hagan inútiles para atender y enfrentar los desafíos internos”, advirtió.
