El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió su estrategia de mano dura contra el crimen durante una visita oficial a Costa Rica. Junto al presidente Rodrigo Chaves, participó en la colocación de la primera piedra del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (CACCO).
El proyecto penitenciario se inspira en el modelo de la megacárcel salvadoreña, el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT). El acto se realizó en medio de un contexto de aumento de la violencia en Costa Rica, vinculada al narcotráfico.
Además, a un par de semanas de las elecciones costarricenses, en las que el oficialismo tiene ventaja de acuerdo a las encuestas. En ese contexto, trataron de impedir la visita del mandatario salvadoreño, alegando interferencias políticas.
Mensaje sobre crimen organizado y seguridad regional
Durante su intervención, Bukele advirtió que la criminalidad tiende a crecer cuando no se enfrenta de forma temprana. Recordó que en El Salvador el crimen organizado avanzó de manera gradual hasta controlar territorios.
El mandatario señaló que en Costa Rica se repiten discursos que, según dijo, minimizan el impacto inicial del narcotráfico. Indicó que ese patrón ya se observó en otros países de la región.
Comparación con la experiencia salvadoreña
Bukele afirmó que El Salvador vivió una “dictadura del crimen” antes de la implementación de su política de seguridad. Señaló que las estructuras criminales ejercían control territorial superior al del Estado.
También explicó que, ante ese escenario, su gobierno impulsó cambios profundos en instituciones, leyes y sistema judicial, tras obtener mayoría legislativa mediante elecciones.
El presidente salvadoreño sostuvo que la magnitud del problema exigió medidas excepcionales. Según explicó, la gravedad de la violencia determinó la respuesta del Estado.
Bukele aseguró que la inseguridad afecta el empleo, la educación, la economía y el turismo. Agregó que, cuando el crimen avanza, la inversión se retira y la vida cotidiana se deteriora.
Respaldo del presidente Rodrigo Chaves
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, calificó el acto como un “día histórico”. Destacó que el país puede aprender de experiencias internacionales para enfrentar el crimen organizado.
Chaves afirmó que el proyecto carcelario se benefició del apoyo técnico de El Salvador. Señaló que esa colaboración permitió reducir costos en estudios y diseños.
La visita de Bukele ocurre en un contexto de creciente violencia en Costa Rica, asociada a disputas entre grupos ligados al narcotráfico. Las autoridades han reconocido un aumento de homicidios en los últimos años.
En ese marco, Chaves defendió la cooperación regional y afirmó que las sociedades deben aprender de experiencias externas para enfrentar amenazas comunes.
Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de actuar antes de que el crimen organizado consolide estructuras paralelas al Estado. Bukele insistió en que, una vez instalado, el fenómeno delictivo se expande de forma progresiva.
