El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, llamó a eliminar las barreras que dificultan el pleno ejercicio de los derechos por razones de identidad, territorio, idioma o pertenencia a un pueblo, durante la inauguración del V Congreso Nacional sobre Racismo y Discriminación Racial.
Durante el encuentro, organizado por la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo contra los Pueblos Indígenas en Guatemala (Codisra), en la Universidad Rafael Landívar, Arévalo sostuvo que la democracia debe traducirse en igualdad efectiva para la población. “La verdadera transformación ocurre cuando estos principios llegan a la vida cotidiana”, afirmó.
El mandatario reconoció los compromisos nacionales e internacionales asumidos por Guatemala contra la discriminación, pero señaló que las leyes no bastan para modificar la realidad.
“Luchar contra el racismo no es solo reiterar que todos somos iguales, que todos tenemos derecho al ejercicio ciudadano, es también garantizar que esta ciudadanía reconozca el derecho a ser diferentes”, manifestó.
Arévalo planteó que la transformación debe alcanzar ámbitos como la educación, la salud y la justicia, con servicios que respondan a la diversidad cultural y lingüística del país. También sostuvo que las instituciones y políticas públicas deben identificar y superar las barreras históricas que afectan a los pueblos indígenas.
El gobernante destacó que desde enero de 2024 su administración mantiene un mecanismo de diálogo periódico con las autoridades indígenas ancestrales. Hasta septiembre se habían realizado 29 reuniones para discutir necesidades de las comunidades y coordinar acciones gubernamentales en distintas áreas.
“Yo me reúno el tercer jueves de cada mes con el liderazgo indígena del país, con los líderes ancestrales, para hacer un análisis conjunto y discutir una serie de temas”, explicó Arévalo. Entre los asuntos abordados mencionó educación plurilingüe y cultural, infraestructura, salud y desarrollo.
El Ejecutivo también reportó avances en 18 agendas territoriales de desarrollo y reformas orientadas a facilitar la inversión pública en tierras comunales. Además, Arévalo destacó un Fondo de Garantía para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de 400 millones de quetzales, que tendría capacidad de apalancar hasta 2,800 millones de quetzales en cinco años para proyectos productivos comunitarios.
Arévalo concluyó con un llamado a identificar los “muros” que todavía generan exclusión y trabajar para derribarlos mediante una democracia que reconozca las diferencias. Según el mandatario, el Estado debe garantizar la participación de los pueblos indígenas, proteger sus derechos y responder a la diversidad cultural existente en Guatemala.







