Un informe confidencial de 28 páginas elaborado por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) revela una alianza estructural entre el régimen de Nicolás Maduro e Irán, considerada una amenaza para la seguridad de América Latina y Estados Unidos.
El documento, basado en más de 3,000 registros oficiales analizados por inteligencia estadounidense, describe una red compleja de cooperación que abarca ámbitos financieros, militares, energéticos y logísticos.
Según el dossier, esta alianza permite a Irán evadir sanciones internacionales mediante mecanismos financieros opacos, que incluyen fondos bilaterales y operaciones a través de bancos en Panamá, Uruguay, Dubái y Hong Kong.
La investigación también señala que Venezuela actúa como plataforma para organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos, como Hezbollah y Hamas, facilitando actividades de lavado de dinero, tráfico de armas y movilidad en la región.
Además, la DEA advierte que estas redes se conectan con estructuras criminales en América Latina, incluyendo carteles mexicanos, remanentes de las FARC y redes ilícitas en la Triple Frontera, ampliando el alcance del crimen transnacional.
El informe detalla cooperación militar directa, con transferencia de tecnología de drones, misiles antibuque y capacidades industriales que refuerzan la presencia iraní en el hemisferio occidental.
Otro de los puntos clave es la posible explotación de uranio en territorio venezolano, con reservas estimadas en 75,000 toneladas, lo que podría fortalecer el programa nuclear iraní.
En paralelo, las pruebas recopiladas forman parte del caso judicial contra Maduro en Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico. Su defensa ha intentado frenar el proceso con argumentos constitucionales, mientras se espera una audiencia clave el 26 de marzo.
