La exvicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan quedó este viernes al frente de la tercera votación informal realizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para escoger al próximo secretario general de la organización, según diplomáticos y fuentes cercanas al proceso, citados por la agencia de noticias Reuters.
Grynspan obtuvo nueve votos de respaldo, cinco en contra y uno sin opinión entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad. Su principal competidora en esta ronda, la embajadora de Guyana ante Naciones Unidas, Carolyn Rodrigues Birkett, consiguió ocho respaldos, seis votos en contra y uno sin opinión.
La costarricense también encabezó por estrecho margen la primera votación secreta realizada en julio. Sin embargo, en la segunda ronda, celebrada en agosto, Rodrigues Birkett consiguió colocarse por delante de Grynspan en el proceso para suceder a António Guterres.
Un total de ocho candidatos compiten por convertirse en el décimo secretario general de Naciones Unidas. Guterres dejará el cargo a finales de este año después de completar dos períodos consecutivos de cinco años al frente del organismo internacional.
Las votaciones informales se realizan a puerta cerrada y los integrantes del Consejo de Seguridad pueden marcar en las papeletas si respaldan, desalientan o no tienen opinión sobre cada candidatura. Está previsto que el organismo celebre nuevas rondas antes de tomar una decisión formal.
El diplomático ugandés y ex subsecretario general de Naciones Unidas Olara Otunnu recibió cinco votos de respaldo, siete en contra y tres sin opinión. El argentino Rafael Grossi, director general del organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas, obtuvo cinco respaldos, ocho votos en contra y dos sin opinión.
El expresidente de Senegal Macky Sall también consiguió cinco votos favorables, mientras nueve miembros se pronunciaron en contra y uno no expresó opinión. Pese a los resultados de esta ronda, el procedimiento todavía debe avanzar antes de que el Consejo de Seguridad defina a quién recomendará formalmente.
La candidatura que avance necesitará el acuerdo de los cinco miembros permanentes con derecho de veto del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Posteriormente, el Consejo recomendará un candidato a la Asamblea General, integrada por 193 Estados miembros, que será la encargada de elegir al próximo secretario general.







