Katerin Monzón Alvarado y Oscar Pineda, ambos de 21 años, fueron arrestados después de que su hija Aida, de apenas 2 meses, muriera en el Hospital Harbor de Baltimore, Maryland, en Estados Unidos.
Los médicos detectaron moretones alrededor de los ojos y la mandíbula de la bebé. Exámenes posteriores revelaron múltiples fracturas de cráneo, traumatismo cerebral y hemorragias en los lóbulos frontal y subdural.
Según documentos judiciales, la madre aseguró inicialmente que la niña dejó de responder después de ser alimentada y colocada boca abajo sobre una cama. También afirmó que estaba “fría y en estado de shock” cuando decidió llevarla al hospital.
Posteriormente, Monzón Alvarado señaló que su hijo de dos años solía saltar sobre la cama y que eso pudo provocar la caída de la bebé. La Fiscalía sostuvo que la gravedad de las lesiones no sería compatible con un único golpe.
Pineda, por su parte, declaró que una “fuerza sobrenatural” o “Satanás” habría cerrado violentamente una puerta contra la niña, una versión que también quedó registrada en el expediente del caso.
Los dos guatemaltecos enfrentan cargos por abuso infantil, agresión y puesta en peligro imprudente. Las autoridades advirtieron que las acusaciones podrían agravarse cuando el médico forense concluya la investigación.
Jueces de distrito ordenaron que ambos permanezcan detenidos sin fianza. La defensa de la madre negó que haya lastimado a su hija y destacó que la vivienda estaba ordenada y no presentaba señales visibles de abandono.
