Expertos debaten entre la dolarización y devolver la autonomía del Banco Central venezolano

Un análisis académico advierte que dolarizar legalmente la economía venezolana podría limitar la capacidad del país para aplicar políticas económicas propias.

Un argumento a favor de la dolarización es la persistencia de periodos de alta inflación: la característica más prominente de la economía venezolana desde hace varias décadas.

El debate sobre el futuro económico de Venezuela volvió a centrarse en la posibilidad de dolarizar oficialmente la economía o restituir la autonomía del Banco Central de Venezuela (BCV), tras los cambios políticos registrados este año y la persistente crisis inflacionaria que enfrenta el país sudamericano.

La economista María Antonia Moreno, investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello, sostiene en un análisis publicado por The Conversation que la estabilidad macroeconómica de Venezuela dependerá más de recuperar la independencia del BCV que de adoptar el dólar estadounidense como moneda oficial.

El estudio señala que Venezuela acumula décadas de alta inflación y episodios de hiperinflación. Entre diciembre de 2017 y enero de 2021, el país registró una inflación promedio mensual de 58 %, mientras que actualmente mantiene niveles cercanos al 11.6 % mensual.

La investigadora explica que uno de los principales factores detrás de la inflación venezolana ha sido el financiamiento de déficits fiscales mediante emisión monetaria por parte del Banco Central.

Moreno advierte que la dolarización podría ofrecer alivio temporal frente a la inflación, pero también implicaría una pérdida permanente de autonomía monetaria y limitaría la capacidad del Estado para responder ante futuras crisis económicas.

El análisis recuerda que países latinoamericanos como Perú y Brasil lograron controlar sus procesos inflacionarios sin recurrir a la dolarización, utilizando políticas de metas de inflación y fortaleciendo la independencia de sus bancos centrales.

La académica sostiene que Venezuela necesita restablecer plenamente la autonomía del BCV, garantizada en la Constitución desde 1999, para recuperar credibilidad en la política monetaria y reconstruir la confianza de inversionistas y mercados.

El documento también propone reformas fiscales adicionales, entre ellas establecer límites al endeudamiento público, crear un fondo de estabilización macroeconómica y reformar el sistema tributario para convertirlo en un mecanismo de estabilización automática.

Según Moreno, estas medidas permitirían reducir la dependencia fiscal del Banco Central, combatir la volatilidad económica derivada del petróleo y promover un crecimiento más sostenible.

El análisis agrega que la flexibilización reciente de sanciones estadounidenses podría facilitar reformas legales orientadas a fortalecer la institucionalidad económica venezolana.

La economista concluye que restaurar la credibilidad de las políticas monetarias y fiscales será clave para impulsar la actividad productiva, atraer inversiones y reducir las distorsiones que afectan a la economía venezolana desde hace más de dos décadas.

 

Exit mobile version