La Audiencia Nacional de España concedió la libertad condicional por motivos de salud al excoronel y exviceministro de Seguridad Pública salvadoreño Inocente Orlando Montano Morales, condenado en 2020 a más de 133 años de prisión por el asesinato de cinco jesuitas españoles en El Salvador en 1989, según revelaron este lunes medios españoles.
Montano, de 84 años, presenta un grave deterioro de salud y un “declive cognitivo elevado con presencia de delirios que afectan a la capacidad de adaptarse al centro”, una condición que, según la resolución judicial, le provoca “una enorme vulnerabilidad con alto grado de dependencia” para realizar actividades cotidianas.
La propuesta para concederle la libertad condicional fue presentada en marzo de este año por la propia prisión Madrid VII de Estremera, donde Montano cumplía su condena. El magistrado José Luis Castro, de la Sección de Vigilancia Penitenciaria, autorizó la medida con la condición de que el exmilitar continúe recibiendo tratamiento médico en el centro de salud correspondiente a su domicilio.
“Desde la perspectiva médico-jurídica atendiendo al estado de salud, la enfermedad irreversible que padece con constantes salidas al hospital hace necesario acceder a la libertad condicional en aras a la existencia de una enfermedad muy grave e incurable, a lo que se une una avanzada edad”, argumentó el magistrado en su resolución.
El juez señaló además que “el enfermo grave e incurable no debe asimilarse a un estado preagónico” para poder acceder a este beneficio penitenciario. “Lo importante es constatar que el medio penitenciario no es el adecuado para el seguimiento y control de la enfermedad”, añadió.
La Audiencia Nacional condenó en 2020 a Montano como autor de cinco delitos de asesinato de carácter terrorista por las muertes de los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López y Juan Ramón Moreno. Los hechos ocurrieron en noviembre de 1989 cuando un batallón militar salvadoreño perpetró la masacre en el campus de la Universidad Centroamericana de San Salvador.
Aunque la pena acumulada superó los 133 años, el tribunal estableció un máximo de 30 años de cumplimiento efectivo, al que debía descontarse el período que permaneció en prisión provisional.
El tribunal también le atribuyó los asesinatos del jesuita salvadoreño Joaquín López, de la cocinera Julia Elba y de su hija Celina Mariceth, de 15 años, aunque Montano no pudo ser condenado en España por esas tres muertes debido a que Estados Unidos no autorizó su extradición por esos hechos en 2017.
La justicia española determinó que los ocho asesinatos “fueron urdidos, planeados, acordados y ordenados por los miembros del alto mando de las Fuerzas Armadas”, estructura a la que Montano pertenecía como viceministro de Seguridad Pública.
La sentencia también consideró acreditada la participación en la estructura de miembros de la denominada Tandona y señaló al entonces presidente salvadoreño Alfredo Cristiani.
