Un hombre de poco más de 20 años murió la madrugada del 22 de febrero tras ser abatido por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos y un oficial de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, luego de ingresar sin autorización al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, en West Palm Beach, Florida, residencia del presidente estadounidense Donald Trump.
De acuerdo con el reporte oficial, el incidente ocurrió alrededor de la 1:30 a. m., cuando el individuo fue detectado cerca de la puerta norte de la propiedad portando lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible. Los agentes federales y el oficial local le dieron el alto y, durante el enfrentamiento, se efectuaron disparos por parte de las autoridades.
El joven, cuya identidad no ha sido revelada en espera de notificar a sus familiares, fue declarado fallecido en el lugar. Las autoridades confirmaron que ningún miembro del Servicio Secreto ni del departamento del sheriff resultó herido y que en ese momento no había personas bajo protección del Servicio Secreto en la propiedad.
El caso es investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Servicio Secreto y la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, quienes analizarán los antecedentes del fallecido, sus acciones, un posible móvil y el uso de la fuerza.
