El candidato presidencial derechista brasileño Flávio Bolsonaro propone replicar modelo Bukele

El candidato presidencial presentó un plan de seguridad que incluye cárceles inspiradas en El Salvador, reducción de la edad penal y castración química para violadores.

Flavio Bolsonaro, candidato presidencial derechista de Brasil, propone construir cinco presidios al estilo Bukele en su país.

El candidato de derecha a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, presentó el jueves un paquete de propuestas en materia de seguridad denominado “Brasil sem medo” (Brasil sin miedo), con el que busca endurecer el combate contra el crimen organizado y la violencia en el país.

Durante un acto celebrado en São Paulo, el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro aseguró que, de llegar al poder, impulsará medidas inspiradas en el modelo de seguridad implementado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Entre ellas destaca la construcción de cinco nuevas cárceles de máxima seguridad destinadas a recluir a delincuentes considerados de alta peligrosidad.

Según explicó, estos centros penitenciarios estarán diseñados para mantener a los reclusos aislados, sin acceso a teléfonos celulares y bajo un estricto régimen de visitas supervisadas. Las nuevas prisiones formarían parte de un complejo denominado Treva (Tinieblas), que se sumaría a las cinco cárceles federales ya existentes en Brasil.

“Hoy, el brasileño vive a merced de facciones criminales que controlan el territorio. Estamos cansados y vamos a retomar el control del país”, afirmó Bolsonaro durante la presentación del programa, acompañado por el senador y exjuez Sérgio Moro, así como por el exsecretario de Seguridad de São Paulo, Guilherme Derrite.

El plan también contempla que los privados de libertad trabajen para cubrir parte de los costos de su permanencia en prisión. Una porción de esos recursos sería destinada a apoyar económicamente a familiares de víctimas de la delincuencia.

Otra de las medidas propuestas es reducir la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años. Además, plantea que adolescentes desde los 14 años puedan ser juzgados como adultos cuando sean acusados de delitos graves como homicidio, violación, tortura o narcotráfico.

Bolsonaro también propone la creación de una fuerza especial de vigilancia fronteriza integrada por el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. El objetivo sería establecer un “paredón” tecnológico y físico para impedir el ingreso de armas y drogas al territorio brasileño.

Entre las iniciativas más polémicas figura la castración química para condenados por delitos sexuales, la clasificación de organizaciones criminales como grupos “narcoterroristas”, la instalación de un sistema nacional de reconocimiento facial y la incorporación de un millón de cámaras de vigilancia adicionales en todo el país.

El programa incluye además medidas enfocadas en la protección de las mujeres, entre ellas una política de “tolerancia cero” contra los feminicidios y el uso obligatorio de brazaletes electrónicos para agresores con órdenes de restricción vigentes. Varias de las propuestas requerirían reformas constitucionales para poder ser implementadas.

La presentación del plan ocurre en medio de una campaña electoral que comienza a intensificarse en Brasil. El mensaje de mano dura busca fortalecer la base electoral de Bolsonaro en un contexto donde la inseguridad sigue siendo la principal preocupación de los brasileños, por encima de la corrupción y otros problemas sociales, según encuestas recientes.

 

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