El Gobierno de Estados Unidos impuso este jueves sanciones contra 23 individuos y entidades vinculados a una red internacional acusada de suministrar precursores químicos al Cartel de Sinaloa para la fabricación de fentanilo.
Según el Departamento de Estado, la estructura opera en México, Guatemala e India, formando parte de una cadena de suministro que facilita la producción del potente opioide sintético.
Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, explicó que las sanciones buscan desarticular una red criminal transnacional que alimenta la crisis de drogas en territorio estadounidense.
“Estados Unidos está implementando sanciones económicas selectivas para desbaratar una sofisticada red criminal transnacional que alimenta la crisis ilícita del fentanilo en Estados Unidos. Esta red se extiende por India, Guatemala y México y suministra sustancias químicas precursoras a la organización terrorista extranjera con sede en México, el Cartel de Sinaloa”, afirmó.
Las autoridades estadounidenses consideran que el Cartel de Sinaloa representa una amenaza significativa no solo para la seguridad de ese país, sino también para la estabilidad regional.
“El cartel de Sinaloa representa una amenaza extraordinaria no sólo para Estados Unidos, sino para la estabilidad y seguridad de toda la región”, agregó el funcionario.
Entre los señalados figura el guatemalteco Jaime Augusto Barrientos Camaz, identificado como intermediario que operaba a través de la empresa J&C Import, desde donde habría recibido al menos 116 kilogramos de N-Boc-4-Piperidona en dos meses.
También fue incluida la empresa Central Logística de Servicios, señalada de participar en el envío de estos insumos y de producto terminado, como parte de una red que, según EE. UU., facilitaba la producción y distribución de fentanilo a nivel internacional.
El Gobierno estadounidense indicó que las sanciones apuntan a toda la cadena logística, desde proveedores químicos en Asia hasta intermediarios en Centroamérica y operadores vinculados al cartel en México.
“Al apuntar a toda la cadena de suministro, desde proveedores de productos químicos en Asia hasta corredores de logística en Centroamérica y redes afiliadas a cárteles en México, la Administración Trump está desbaratando redes que desestabilizan la gobernanza en todo nuestro hemisferio y al mismo tiempo amenazan la seguridad estadounidense”, sostuvo.
Las forman parte de la estrategia de la administración estadounidense para combatir el narcotráfico y reducir el impacto del fentanilo en la salud pública.
“La Administración Trump está comprometida a hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro y utilizará todas las herramientas necesarias para proteger las vidas de los estadounidenses, desbaratar las organizaciones criminales transnacionales y negar a estas peligrosas redes el acceso a los recursos que necesitan para operar”, concluyó Piggot.
