EE UU acuerda con República Democrática del Congo deportar migrantes de terceros países desde este mes

El acuerdo establece que Estados Unidos asumirá la logística del proceso, mientras la República Democrática del Congo mantendrá el control sobre la admisión y condiciones de los migrantes, en medio de cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos.

Los gobiernos de Estados Unidos y la República Democrática del Congo alcanzaron un acuerdo para deportar migrantes de terceros países desde territorio estadounidense. El anuncio lo realizó este domingo el Ministerio de Comunicación congoleño.

Las deportaciones comenzarán en abril. Según las autoridades, el plan funcionará como un “dispositivo de acogida temporal”. Además, descartaron que sea un mecanismo permanente o una externalización de políticas migratorias.

Funcionamiento del acuerdo migratorio

El Gobierno congoleño explicó que Estados Unidos asumirá la gestión logística y técnica del proceso. Para ello, utilizará estructuras especializadas en movilidad internacional. Por tanto, el Tesoro de la RDC no cubrirá costos.

Asimismo, las autoridades señalaron que cada caso será evaluado de forma individual. Este análisis se hará conforme a la legislación nacional y a criterios de seguridad. De este modo, la RDC mantendrá control total sobre admisiones y condiciones de estancia.

Los migrantes serán alojados en infraestructuras ubicadas en Kinsasa. Allí recibirán seguimiento administrativo, de seguridad y asistencia humanitaria.

El acuerdo 

Este pacto coincide con un acercamiento diplomático entre ambos países. El objetivo incluye avanzar en la resolución del conflicto en el este congoleño. En esa zona operan el Movimiento 23 de Marzo y fuerzas del Ejército, en un conflicto activo desde 1998.

Además, la región mantiene presencia de la misión de paz de la ONU, conocida como Monusco.

Política migratoria y respaldo legal

La reanudación de vuelos de deportación a terceros países se activó tras un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos. En junio pasado, el tribunal autorizó estas expulsiones.

Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Donald Trump impulsó políticas migratorias más estrictas. Entre ellas destacan las expulsiones rápidas.

Además, Washington firmó acuerdos similares con países como El Salvador, Esuatini, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur y Guinea Ecuatorial.

Críticas y preocupaciones por derechos humanos

Organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por estos acuerdos migratorios. Señalan que podrían exponer a los migrantes a detenciones arbitrarias o malos tratos.

También advierten sobre el riesgo de devoluciones forzadas a países donde las personas podrían enfrentar persecución o tortura.

Costos y cifras de deportaciones

Un informe del comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense reveló datos recientes. Según el documento, Estados Unidos gastó $40 millones en el último año.

Ese monto se destinó a deportar a 300 migrantes hacia terceros países. Estas cifras reflejan el alcance actual de la política migratoria estadounidense.

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