Venezuela enfrenta una de las peores emergencias sísmicas de su historia reciente tras ser sacudida por dos poderosos terremotos que dejaron, de manera preliminar, al menos 164 personas fallecidas y más de 970 heridas, además de cuantiosos daños materiales en varias regiones del país.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7.2 y fue seguido apenas 39 segundos después por un segundo sismo de magnitud 7.5. Ambos ocurrieron a poca profundidad, una condición que incrementó significativamente su capacidad destructiva.
El fenómeno fue catalogado por especialistas como un “doblete sísmico”, un evento poco frecuente en el que dos terremotos de gran intensidad se producen casi de forma simultánea en una misma zona geológica.
Las autoridades venezolanas informaron que las mayores afectaciones se registran en Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, donde continúan las labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados y estructuras con severos daños.
Equipos de emergencia trabajaron durante toda la jornada removiendo escombros en distintos sectores de Caracas, mientras familiares de personas desaparecidas permanecían en las inmediaciones de los inmuebles derrumbados con la esperanza de localizar a sus seres queridos. Los sobrevivientes eran evacuados, algunos de ellos en camillas, hacia centros asistenciales.
El Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y ordenó la movilización de cuerpos de rescate, personal médico y equipos de protección civil para atender la crisis y acelerar las operaciones de auxilio en las zonas más afectadas.
La onda sísmica impactó con fuerza el valle de Caracas y provocó escenas de pánico entre la población. En sectores residenciales como Los Palos Grandes y Altamira se reportó el colapso total o parcial de al menos 15 edificios, según los primeros informes.
El terremoto también ocasionó interrupciones masivas en los servicios públicos. El suministro de energía eléctrica quedó suspendido en el Distrito Capital y en los estados Carabobo, Yaracuy, Aragua y Lara, situación que también afectó las redes de telefonía móvil y el servicio de internet.
Las afectaciones alcanzaron además la infraestructura de transporte. El Metro de Caracas suspendió sus operaciones, mientras que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cerró temporalmente debido a daños estructurales y desprendimientos en varias áreas de sus terminales.
Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate y continúan evaluando la magnitud de los daños, mientras aumenta la preocupación por la posibilidad de que el número de víctimas continúe creciendo a medida que avanzan las labores entre los escombros.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que los terremotos de magnitud 7.5 registrados frente a las costas de Venezuela podrían provocar entre 10,000 y 100,000 fallecidos. La proyección corresponde a una evaluación preliminar y no representa una cifra oficial de víctimas.
El organismo activó una alerta naranja mediante su sistema de evaluación PAGER, una herramienta que calcula el posible impacto humano y económico de terremotos de gran magnitud.
