Basura espacial: cada semana reingresa un objeto y crece el riesgo para vuelos comerciales

El aumento de lanzamientos y satélites en órbita encendió alertas en la aviación mundial. Aunque el riesgo de impacto sigue siendo bajo, organismos internacionales y aerolíneas refuerzan protocolos para evitar que restos de basura espacial interfieran con rutas aéreas, según expertos citados por Space.com.

La basura espacial se está volviendo un riesgo.

El peligro de que restos espaciales interfieran con aeronaves comerciales es reducido, pero va en aumento a medida que crece la actividad espacial. Para mitigar ese riesgo, aerolíneas y autoridades aplican alertas tempranas, modelos predictivos y coordinaciones internacionales.

Especialistas advierten que, en promedio, cada semana reingresa a la atmósfera al menos un objeto espacial, generalmente etapas de cohetes o satélites fuera de servicio. La mayoría se desintegra antes de alcanzar la superficie.

No obstante, estudios citados por Space.com estiman un 26% de probabilidad de que, en el próximo año, algún fragmento cruce rutas aéreas densamente transitadas durante un reingreso no controlado.

Las proyecciones hacia 2030 indican que la posibilidad de que un vuelo comercial coincida en tiempo y espacio con restos espaciales podría ser de 1 entre 1.000, un escenario que obliga a extremar medidas de prevención.

La basura podría comenzar a perjudicar vuelos, según el análisis.

Incluso partículas muy pequeñas pueden causar daños serios, especialmente si ingresan en los motores. Benjamin Virgili Bastida, ingeniero de la Agencia Espacial Europea, comparó este riesgo con el de la ceniza volcánica por su impacto potencial en la seguridad aérea.

La sola sospecha de restos en el espacio aéreo puede derivar en cancelaciones, desvíos o cierres temporales, con costos importantes para el sector. Un caso emblemático ocurrió en España en 2022, cuando un reingreso descontrolado afectó a más de 300 vuelos.

Ante este escenario, la cooperación internacional es clave. Organismos como la Administración Federal de Aviación, la ESA y la Organización de Aviación Civil Internacional trabajan para que estos incidentes sean cada vez más previsibles y casi imperceptibles para los pasajeros.

Exit mobile version