¿Por qué el régimen de Nicaragua oculta las remesas que ya superan los $5,200 millones y sostienen el 26.6 % del PIB?

El régimen deja de publicar cifras clave sin explicación, en medio de críticas por falta de transparencia y el peso creciente del exilio en la economía.

Las remesas se han vuelto fundamentales para la economía nicaraguense.

El Banco Central de Nicaragua dejó de divulgar las cifras de remesas familiares desde abril de 2025, una decisión que ha encendido alertas entre economistas y analistas, quienes advierten que el silencio oficial ocurre pese a la relevancia de estos ingresos para la economía y su vínculo directo con la migración forzada.

Las remesas familiares se han convertido en uno de los pilares económicos más importantes de Nicaragua. En 2024, representaron el 26.6 % del producto interno bruto (PIB), reflejando la fuerte dependencia del país respecto al dinero enviado por migrantes.

Ese mismo año, los envíos alcanzaron un récord de  $5,243.1 millones, con más del 80 % proveniente de Estados Unidos. Costa Rica y España también figuran entre los principales países de origen de estos ingresos.

Pese a estas cifras, el régimen de Nicaragua dejó de publicar los datos oficiales desde abril de 2025, sin ofrecer explicaciones, lo que ha generado fuertes cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión económica.

Economistas independientes señalan que la omisión de esta información limita el análisis de la economía y oculta el impacto real del éxodo de nicaragüenses, muchos de ellos obligados a abandonar el país.

El Banco Central ha dejado de dar información sobre los ingresos.

Durante la presentación de un estudio sobre el malestar económico, la economista Ligia Gómez cuestionó la decisión oficial y sugirió que podría tratarse de una estrategia deliberada para evitar reconocer el papel de los migrantes en el sostenimiento económico.

El economista Marco Aurelio Peña advirtió que las remesas funcionan como un “salvavidas” para miles de hogares, al sostener el consumo en un contexto de debilidad económica y restricciones internas.

Se estima que cerca del 20 % de la población nicaragüense vive fuera del país, lo que explica el crecimiento sostenido de estos envíos y evidencia la magnitud del fenómeno migratorio.

Para analistas y expertos, la falta de datos oficiales no es solo un problema técnico, sino una señal política: invisibilizar el aporte de los migrantes en una economía cada vez más dependiente de quienes han salido del país.

Exit mobile version