La naviera alemana Hapag-Lloyd advirtió este miércoles sobre las crecientes dificultades operativas en el Canal de Panamá y posibles consecuencias para las rutas del comercio mundial, después de que la administración de la vía interoceánica propusiera una nueva reducción del tránsito de embarcaciones ante los efectos del fenómeno de El Niño.
La nueva medida establece un promedio de 29.5 embarcaciones diarias, una cifra que representa un promedio y no un límite literal por jornada. La disposición supone una reducción adicional después de que en septiembre el tránsito permitido pasara de 36 a 32 buques diarios.
“Debido a la significativa reducción de los niveles de agua y los efectos del fenómeno meteorológico de El Niño, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha introducido nuevas restricciones para conservar agua dulce y mantener operaciones seguras”, explicó Hapag-Lloyd.
La compañía señaló que las medidas responden a una fuerte disminución del ingreso de agua al sistema y a un estado de emergencia nacional en Panamá. Las condiciones están dificultando la obtención de espacios para transitar por el canal y limitando además el tamaño de las embarcaciones que pueden utilizar la ruta.
Hapag-Lloyd indicó que las restricciones están generando retrasos significativos en múltiples rutas comerciales. Las limitaciones representan un desafío para las navieras que dependen del canal para movilizar mercancías entre diferentes mercados y cumplir con sus itinerarios.
La utilización de subastas para obtener prioridad de tránsito, los recargos y la necesidad de recurrir a rutas alternativas también están elevando los costos operativos, según la compañía. Al mismo tiempo, los transportistas enfrentan limitaciones para modificar sus horarios y desviar embarcaciones hacia otras rutas.
El Canal de Panamá constituye una ruta estratégica para el transporte marítimo internacional, por lo que las nuevas restricciones pueden generar repercusiones en distintas cadenas comerciales.
Hapag-Lloyd advirtió que continuará enfrentando los desafíos derivados de la disponibilidad de agua y de las medidas adoptadas por la administración del canal.
Para reducir las interrupciones y mantener la regularidad de sus servicios, Hapag-Lloyd aseguró que mantendrá una “estrecha comunicación” con la Autoridad del Canal de Panamá y sus socios locales, además de implementar “acciones de recuperación viables” cuando las condiciones lo permitan.
