El Gobierno de Honduras anunció este sábado una medida temporal para contener el impacto del precio de los combustibles, mediante la cual asumirá L12.01 ($0.44) por cada galón de diésel durante 30 días, informó el secretario de Energía, Eduardo Oviedo.
La disposición entrará en vigencia el lunes 5 de octubre y se mantendrá hasta el 4 de noviembre de 2026. Durante ese periodo, el Estado absorberá el monto correspondiente al Aporte para la Conservación del Patrimonio Vial (ACPV), que normalmente es trasladado al consumidor cuando compra combustible.
La medida fue anunciada durante una conferencia de prensa en Casa Presidencial, con la participación de funcionarios de las áreas energética y financiera. El objetivo es amortiguar el efecto que las variaciones internacionales en los precios de los derivados del petróleo puedan tener sobre la economía hondureña.
Oviedo explicó que el diésel tiene incidencia directa en actividades como el transporte público y de carga, la distribución de alimentos y la agricultura, entre otros sectores productivos. El Gobierno considera que absorber temporalmente parte de su costo permitirá reducir el impacto sobre estas actividades y, de forma indirecta, sobre los consumidores.
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, detalló que durante los próximos 30 días el Estado asumirá el ACPV correspondiente al diésel. El funcionario calificó la disposición como una estabilización temporal y señaló que se identificarán los recursos financieros necesarios para cubrir su costo.
La Secretaría de Energía (SEN) recordó que también permanecen vigentes otras medidas para reducir el impacto de los precios internacionales de los combustibles. Entre ellas se encuentra un apoyo económico temporal del 70 % para la gasolina regular.
Durante octubre también se mantendrá un subsidio de L54 ($2.01) por cada cilindro de gas licuado de petróleo (GLP) destinado al consumo doméstico, como parte de las acciones adoptadas para contener el impacto de los costos energéticos sobre los hogares hondureños.
Las autoridades señalaron que las medidas forman parte de una estrategia para reducir los efectos de las fluctuaciones internacionales de los combustibles sobre los consumidores y las actividades productivas.
