Las exportaciones agroindustriales se han convertido en uno de los principales motores de la recuperación económica de Honduras en 2026. El más reciente informe del Banco Central de Honduras (BCH) señala que productos como café, banano, piña, tilapia y camarón impulsaron el crecimiento económico del país durante el primer trimestre del año.
La nueva administración liderada por Nasry Asfura enfrenta presión para estabilizar las finanzas públicas, recuperar la inversión y sostener el crecimiento en uno de los países más vulnerables de Centroamérica frente a choques externos y fenómenos climáticos.
Según el BCH, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) acumuló un crecimiento de 4 % entre enero y marzo de 2026, impulsado en parte por el dinamismo de la demanda internacional de productos agrícolas y pesqueros hondureños.
El documento destaca que el cultivo de banano, palma africana y frutas como melón, sandía y piña mostró una recuperación gracias al aumento de las exportaciones y a la rehabilitación de áreas productivas afectadas anteriormente por la tormenta Sara.
En el caso del café, el BCH explicó que la producción mejoró por programas de asistencia técnica enfocados en productividad, nutrición y control fitosanitario. El sector sigue siendo una de las principales fuentes de divisas para Honduras, especialmente por la demanda en mercados internacionales.
La pesca y acuicultura también registraron un desempeño positivo. El Banco Central reportó un aumento en la producción de peces para atender la demanda desde Estados Unidos, mientras que el camarón incrementó sus envíos hacia mercados como México, Reino Unido y Taiwán.
El crecimiento de las exportaciones ha permitido aliviar parte de la presión económica en Honduras, junto con el aumento de las remesas y el crédito privado. Sin embargo, economistas locales advierten que el país todavía enfrenta desafíos estructurales como pobreza, dependencia de mercados externos, desempleo y vulnerabilidad climática.
El informe del BCH también advierte que el comportamiento económico de los próximos meses dependerá de factores internacionales como los precios de materias primas, la demanda de Estados Unidos y el impacto climático sobre la producción agrícola, especialmente ante la posibilidad del desarrollo del fenómeno de El Niño en la región.
