El sector turístico de El Salvador sigue creciendo, pero también enfrenta un desafío clave: la formalización. Más de 1,000 empresas ya están inscritas en el Registro Nacional de Turismo, aunque una gran cantidad aún no cumple con este requisito obligatorio para operar dentro del marco legal.
Más de 1,000 empresas forman parte del Registro Nacional de Turismo en El Salvador, de las cuales más de 700 mantienen su inscripción vigente, según informó la directora ejecutiva de CORSATUR, Alejandra Durán, en declaraciones recogidas en entrevista radial.
Sin embargo, el universo total del sector supera las 3,000 empresas y establecimientos turísticos, lo que evidencia que una proporción importante aún no ha regularizado su situación o no ha renovado su inscripción.
El registro es obligatorio para todos los negocios que ofrecen servicios turísticos, incluyendo hospedaje, alimentación, transporte, recreación e información. Su objetivo es garantizar estándares de calidad mediante inspecciones periódicas y validaciones oficiales.
La inscripción debe actualizarse cada dos años, ya que las autoridades realizan verificaciones presenciales para asegurar que los establecimientos mantengan las condiciones exigidas. Si el registro vence, los negocios deben reiniciar el proceso para continuar operando legalmente.
El mismo requisito aplica para los guías turísticos, quienes deben aprobar evaluaciones con una nota mínima de 70 sobre 100 para obtener o renovar su acreditación, también con vigencia bianual.
Para facilitar el proceso, CORSATUR ha desplegado jornadas itinerantes en los 14 departamentos del país y habilitó la recepción de documentos vía digital, buscando reducir barreras y acelerar la formalización del sector.
Además de cumplir con la ley, los negocios registrados acceden a beneficios como promoción oficial, certificación de calidad, capacitaciones gratuitas y oportunidades de conexión con otros actores del sector, lo que mejora su competitividad y visibilidad.
