El Salvador cerró 2025 como el país con el mayor riesgo soberano de Centroamérica, medido a través del Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), mientras que Guatemala y Costa Rica registraron los niveles más bajos de la región, de acuerdo con datos de JP Morgan Chase.
Al 31 de diciembre de 2025, El Salvador reportó un EMBI de 3.26 puntos, superando a Honduras, que se ubicó en 2.43 puntos, y a Panamá, con 1.55. En contraste, Guatemala y Costa Rica compartieron la menor percepción de riesgo, con 1.41 puntos cada uno.
El EMBI, elaborado desde la década de 1990 por el banco estadounidense JP Morgan Chase, es uno de los indicadores más consultados por los inversionistas internacionales, junto con las calificaciones otorgadas por las agencias de riesgo soberano. Este índice mide la capacidad de las economías emergentes para cumplir con sus obligaciones financieras: entre más alto es el indicador, mayor es la percepción de riesgo e incertidumbre.
El indicador también es clave cuando un país sale a emitir deuda en los mercados internacionales, ya que ofrece una referencia sobre la tasa mínima de interés que debe ofrecer sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Con un EMBI de 3.26 puntos, El Salvador tendría que ofrecer una tasa mínima cercana al 8 % para atraer inversionistas, considerando que el bono estadounidense ronda el 4.2 %. En comparación, Guatemala y Costa Rica podrían colocar deuda con tasas mínimas aproximadas de 5.6 %.
Pese a mantener el perfil de mayor riesgo en la región, El Salvador mostró una mejora significativa frente a los niveles registrados en años anteriores. En 2022, el país llegó a alcanzar un EMBI de hasta 35.1 puntos, convirtiéndose en el país con mayor riesgo de América Latina, solo superado por Venezuela. Asimismo, frente al cierre de 2024, cuando el indicador se ubicó en 3.88 puntos, el riesgo país salvadoreño mostró una reducción, aunque más moderada.
En el cierre de 2024, Guatemala había reportado un EMBI de 2.03 puntos, Honduras de 3.77 y Panamá de 3.03, lo que evidencia una mejora generalizada en la región durante 2025, con diferencias marcadas entre países.
Peso de la deuda
El desempeño del EMBI guarda relación con la evolución de las finanzas públicas. El más reciente informe de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA), publicado en diciembre con datos del primer semestre de 2025, señala que Costa Rica experimentó una desaceleración del gasto mayor que la de los ingresos, lo que permitió reducir la deuda del gobierno central a 58.1 % del PIB a junio de 2025, desde el 59.5 % registrado en el mismo período de 2024.
Según el informe, estos resultados confirman que Costa Rica transita por una senda fiscal favorable, apoyada en un resultado primario positivo, una reducción gradual de la deuda pública y una gestión más eficiente del gasto, factores que fortalecen la credibilidad del país ante los mercados financieros, aunque persisten desafíos fiscales.
En contraste, El Salvador incrementó su nivel de endeudamiento del 52.9 % al 54.3 % del PIB.
Guatemala mostró un leve aumento, de 25.6 % a 25.8 %; Honduras redujo su deuda de 44.3 % a 41.3 %; Nicaragua la bajó de 37.4 % a 35.4 %; mientras que Panamá elevó su endeudamiento del 60 % al 62 % del PIB.
