El Salvador acelera su economía: actividad crece 5.6 %, su nivel más alto de 2026 pese al freno de las remesas

El dinamismo de la construcción, el comercio y los servicios impulsó el mejor resultado económico del año, aunque economistas advierten que la desaceleración de las remesas podría limitar el crecimiento en los próximos meses.

La construcción es gran responsable del crecimiento económico de los últimos meses.

La economía de El Salvador registró en mayo su mejor desempeño de 2026. El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE), publicado por el Banco Central de Reserva (BCR), creció 5.6 %, la tasa más alta de los primeros cinco meses del año y una señal de que la actividad productiva mantiene un ritmo sólido.

El desempeño estuvo impulsado principalmente por la construcción, que lideró el crecimiento con 9.7 %, aunque el sector comenzó a desacelerarse respecto a los meses anteriores. También destacaron las actividades inmobiliarias, que alcanzaron un crecimiento de 7 %, su mejor registro desde 2020, reflejando el dinamismo del mercado de inversiones y vivienda.

El comercio, el transporte y el almacenamiento crecieron 6.7 %, impulsados por la actividad constructora y el turismo. Ese mismo porcentaje registraron las áreas de administración pública, educación, salud y asistencia social, mientras que la producción industrial avanzó 4.5 %, completando ya doce meses consecutivos con tasas positivas.

Los economistas, sin embargo, consideran que parte de este crecimiento todavía responde al efecto rezagado del fuerte aumento de las remesas familiares recibido durante 2025.

Debido a políticas migratorias, las remesas tienen un dinamismo moderado.

Otto Boris Rodríguez señaló que ese impulso comienza a perder fuerza, ya que las remesas crecieron apenas 2.7 % en mayo, muy por debajo del 17.7 % registrado en el mismo mes del año pasado, y en junio incluso mostraron una variación negativa de -1.6 %.

En esa misma línea, el economista Luis Membreño advirtió que, si la desaceleración de las remesas se prolonga, el crecimiento económico salvadoreño podría quedar por debajo del 4 % alcanzado en 2025. Aunque el acumulado del primer semestre aún refleja un incremento de 4.5 %, el ritmo es considerablemente menor al 18 % observado un año antes.

De las nueve actividades económicas evaluadas por el BCR, únicamente la agricultura cerró mayo en terreno negativo, con una caída de 0.7 %, prolongando la debilidad que ha mostrado desde el inicio del año.

El contraste evidencia que, aunque la economía salvadoreña mantiene un crecimiento superior al de meses anteriores, enfrenta desafíos para sostener ese impulso en un contexto de menor expansión de las remesas y desaceleración de algunos sectores clave.

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