La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anunció el viernes que instruyó al canciller Manuel Tovar iniciar acciones internacionales ante el bloqueo comercial que Panamá mantiene desde hace varios años contra productos agropecuarios costarricenses.
“Sé que se ha afectado a paperos, a cebolleros, a productores lácteos y otros más con el bloqueo comercial. Es un tema que ya superó las instancias de negociación de Comex y que he trasladado de manera directa al Canciller para que instale los mecanismos de diplomacia internacional y de acciones internacionales”, afirmó Fernández.
La presidenta sostuvo que su gobierno no permitirá desequilibrios comerciales que afecten a la producción nacional. “No vamos a consentir ningún desequilibrio en la comercialización y exportación de los productos de nuestro país”, agregó.
El conflicto comercial entre ambos países se remonta a 2019 y 2020, cuando Panamá impuso restricciones a la importación de diversos productos costarricenses, entre ellos lácteos, carnes de res, cerdo y pollo, además de fresas, piñas, bananos y plátanos.
Ante esa situación, Costa Rica presentó en junio de 2021 una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), argumentando que las medidas panameñas violaban normas internacionales de comercio.
Panamá justificó las restricciones alegando supuestas deficiencias en las pruebas científicas presentadas por Costa Rica y cuestionando el uso de determinados plaguicidas en la producción agrícola.
Sin embargo, a finales de 2024, la OMC emitió un fallo favorable a Costa Rica, rechazando los argumentos presentados por Panamá en el litigio comercial.
Panamá responde
Tras las declaraciones de la presidenta costarricense, la Cancillería panameña respondió mediante un comunicado en el que rechazó “categóricamente” cualquier narrativa que presente la disputa como una acción unilateral o arbitraria de Panamá.
El gobierno panameño aseguró que durante años productores y exportadores de ese país también enfrentaron restricciones sanitarias y comerciales impuestas por Costa Rica, afectando empresas y empleos nacionales.
Además, Panamá defendió su derecho soberano de proteger la salud pública y la seguridad alimentaria conforme a las normas internacionales y recordó que presentó una apelación ante la OMC como parte de los mecanismos reconocidos por el sistema multilateral de comercio.
La cancillería panameña también reiteró que continuará defendiendo sus intereses comerciales y sanitarios “con serenidad, firmeza y dignidad”, mientras apuesta por mantener una relación bilateral basada en el respeto mutuo y la cooperación regional.
