Quince países de América, entre ellos cuatro de Centroamérica, acordaron este martes impulsar acciones coordinadas contra 24 organizaciones señaladas como narcoterroristas, mediante medidas que incluyen congelamiento de activos y restricciones migratorias y de visas, como parte de la iniciativa regional Escudo de las Américas. El encuentro se desarrolló en Nueva York en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago suscribieron la declaración conjunta, que establece tres áreas de cooperación para el hemisferio: economía, seguridad y coordinación multilateral.
La primera acción anunciada por los participantes estará dirigida contra 24 organizaciones que operan en diferentes puntos del continente. Entre ellas aparecen las pandillas MS-13 y Barrio 18 con amplio accionar delictivo en Centroamérica, además de la banda venezolana El Tren de Aragua, los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Viagras, Cartel de Juárez yel Clan del Golfo; también el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos disidentes de las FARC de Colombia.
La lista también incorpora a los mexicanos Carteles Unidos, Cartel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cartel del Noreste, además las bandas haitianas Gran Grif, Viv Ansanm, los ecuatorianos: Los Tiguerones Los Lobos, Los Choneros y Chone Killers; el venezolano Cartel de Los Soles; los brasileños Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, y la banda peruana Sendero Luminoso.
Los gobiernos declararon su intención de imponer, según las leyes y obligaciones internacionales de cada país, congelamiento de activos y restricciones migratorias y de visas para integrantes, asociados y partidarios de esas organizaciones. También contemplan establecer responsabilidades penales para quienes proporcionen conscientemente apoyo material, incluido respaldo logístico, a esos grupos.
La estrategia regional también busca ampliar el intercambio de inteligencia entre los países participantes, facilitar el acceso a tecnologías y capacidades de seguridad, fortalecer la formación de personal y compartir prácticas para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales. En el plano económico, la declaración contempla mayor coordinación sobre inversiones, cadenas de minerales críticos e infraestructura digital.
Los países también pretenden llevar la iniciativa ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), mediante una solicitud al presidente de su Consejo Permanente para convocar una reunión de consulta bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). El objetivo planteado en la declaración es discutir mecanismos que promuevan y faciliten acciones colectivas contra las organizaciones señaladas.
El Escudo de las Américas plantea así una estrategia que comprende organizaciones criminales presentes en Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, además de carteles mexicanos. Los países participantes anunciaron que buscarán coordinar acciones de seguridad, inteligencia, sanciones y cooperación económica frente al crimen organizado transnacional.







