El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Wagner Vallecillo, negó que exista una “justicia selectiva” en los tribunales del país.
El magistrado explicó que los jueces atienden los casos según el orden de ingreso. Sin embargo, algunos procesos reciben prioridad cuando existen circunstancias que requieren atención urgente.
Salud y urgencia pueden modificar el orden
Vallecillo señaló que los tribunales pueden priorizar casos cuando una persona enfrenta una enfermedad o un deterioro de salud.
Según explicó, esa decisión no implica un trato selectivo. Los jueces también deben analizar los argumentos y las pruebas que presentan los abogados de cada parte.
El titular de la Corte Suprema defendió además la preparación de los servidores judiciales. Añadió que los concursos permitirán seleccionar personal capacitado para ejercer esas funciones.
Investigaciones alcanzan decisiones en casos de alto impacto
Las declaraciones surgen mientras existen denuncias contra jueces que han dictado medidas en procesos de alto impacto.
Vallecillo recordó que cada juez tiene independencia para resolver dentro de las facultades que establece la Constitución de Honduras.
Asimismo, indicó que varias investigaciones buscan determinar si otros factores influyeron en algunas decisiones sobre medidas sustitutivas.
El funcionario evitó garantizar de manera absoluta la conducta de todos los servidores judiciales. Sin embargo, sostuvo que deben cumplir el juramento de respetar la Constitución y ejercer sus funciones conforme a la ley.
Poder Judicial reporta una deuda millonaria
Vallecillo también se refirió a las finanzas del Poder Judicial. Según informó, la Secretaría de Finanzas mantiene una deuda de entre 1,500 y 1,600 millones de lempiras ($55.7 millones y $59.4 millones).
El presidente de la Corte Suprema aseguró que las transferencias mensuales previstas en el presupuesto se han realizado puntualmente.
La situación financiera se suma así a los cuestionamientos sobre el funcionamiento de la justicia hondureña. Mientras tanto, la Corte defiende el procedimiento de atención de casos y la independencia de sus jueces.







