El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) expresó su preocupación ante las denuncias sobre hondureños expulsados de Estados Unidos que, en lugar de regresar a su país, habrían sido trasladados a centros penitenciarios salvadoreños.
Los reportes señalan que alrededor de 50 migrantes estarían bajo custodia en El Salvador. Sin embargo, todavía no existe una cifra oficial ni información pública que permita conocer sus identidades, ubicación o situación jurídica.
La defensora de derechos humanos Itsmania Platero aseguró que algunos de los afectados habrían estado amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS). También denunció que estarían recibiendo un trato similar al de personas acusadas de delitos y no el correspondiente a un procedimiento migratorio.
El Conadeh solicitó a las autoridades hondureñas verificar los señalamientos y activar los mecanismos diplomáticos necesarios. El organismo advirtió que toda persona deportada conserva el derecho a la dignidad, la defensa legal y la comunicación con sus familiares.

La alerta surge en medio de la expansión de las deportaciones hacia terceros países impulsada por Estados Unidos. Esta política permite trasladar migrantes a naciones distintas de la de origen mientras se determina su destino definitivo, una práctica cuestionada por organismos internacionales.
El Salvador ya recibió a cientos de deportados enviados por Washington y algunos fueron recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel con capacidad para 40,000 personas.
Las denuncias sobre los hondureños aumentan la presión para que los gobiernos de la región transparenten sus acuerdos migratorios y garanticen el respeto de los derechos humanos.






