Un ciudadano costarricense fue condenado a 20 años de prisión en Estados Unidos por distribuir metanfetamina y fentanilo, tras una investigación de autoridades federales y locales en Carolina del Norte, informó la Fiscalía Federal para el Distrito Oeste de ese estado.
Ronald Corrales Arrieta, de 48 años, también deberá cumplir cinco años de libertad supervisada después de finalizar su condena en prisión. El costarricense permanece bajo custodia federal y posteriormente será trasladado a una instalación de la Oficina Federal de Prisiones.
Según documentos y procedimientos judiciales citados por la Fiscalía, Corrales-Arrieta operaba un negocio de reparación de vehículos en Hickory, Carolina del Norte, establecimiento que utilizaba para traficar metanfetamina y fentanilo.
Las autoridades detectaron la organización de distribución de drogas el 15 de abril de 2023, después de que agentes del Departamento de Policía de Hickory localizaran dentro del negocio a un hombre reportado como desaparecido. La persona fue encontrada muerta y rodeada de cientos de gramos de fentanilo, según la información oficial.
Después del hallazgo, los investigadores recurrieron a un informante confidencial para realizar varias compras de drogas a la organización vinculada con Corrales-Arrieta. La Fiscalía aseguró que el costarricense efectuó personalmente varias de las ventas investigadas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Corrales-Arrieta también utilizó a ciudadanos mexicanos que se encontraban de forma irregular en Estados Unidos para facilitar otras transacciones. Incluso, según la investigación, coordinó algunas ventas de drogas mientras se encontraba en Costa Rica.
Los investigadores arrestaron al costarricense el 18 de octubre de 2024. Posteriormente registraron su negocio y localizaron dos armas de fuego: un rifle Bushmaster AR-15 y una pistola Taurus de 9 milímetros.
El fiscal federal Russ Ferguson agradeció al Departamento de Seguridad Nacional y a la Oficina del Sheriff del condado de Catawba por la investigación. El caso fue procesado por la Fiscalía Federal en Charlotte y Corrales-Arrieta continuará bajo custodia federal para cumplir la sentencia impuesta.







