El Canal de Panamá podría convertirse nuevamente en uno de los principales cuellos de botella del comercio marítimo internacional si se confirma la llegada de un super El Niño a finales de 2026. Las previsiones climáticas apuntan a un fortalecimiento del fenómeno, lo que incrementa el riesgo de una nueva sequía y de mayores restricciones al tránsito de buques.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que las condiciones actuales de El Niño continúan fortaleciéndose y elevó a más del 90 % la probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte” durante el otoño e invierno de 2026-2027. Además, estimó un 69 % de posibilidades de que entre octubre y noviembre se registren las condiciones más severas de las que se tenga registro.
Ante este escenario, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) anunció cinco reducciones consecutivas en el calado permitido para las esclusas neopanamax. A partir del 3 de septiembre, el límite será de 47.5 pies (14.5 metros), por debajo de los 50 pies habituales, medida que obliga a los buques de gran tamaño a transportar menos carga.
Las principales navieras ya comenzaron a trasladar esos mayores costos a sus clientes. CMA CGM aplicará un recargo de $500 por TEU desde el 10 de septiembre; Hapag-Lloyd cobra $130 por TEU desde el 15 de agosto; MSC impondrá tarifas de $100 por TEU a partir del 19 de agosto y de $149 por TEU desde el 12 de septiembre; mientras que Maersk implementó un cargo de $175 por TEU desde el 3 de agosto.
Especialistas del sector advirtieron que las restricciones de calado reducen la capacidad de carga y elevan los costos logísticos. Durante la sequía de 2023-2024, cada pie de reducción obligó a disminuir en aproximadamente 350 TEU la carga de los portacontenedores. Si el canal vuelve a registrar niveles similares a los de esa crisis, cada tránsito podría transportar hasta 2,275 TEU menos.
La fuerte demanda de cruces por el Canal de Panamá también elevó los precios de las subastas para obtener espacios de tránsito. En la primera semana de agosto, el costo promedio de una reserva para las esclusas neopanamax alcanzó $2.5 millones, el nivel más alto desde que existen registros, mientras que las reservas para las esclusas panamax promediaron $1.1 millones.
Actualmente, unas 115 embarcaciones esperan turno para cruzar el canal, frente a las 40 que permanecían en fila a comienzos del año. La congestión se mantiene impulsada por la temporada alta de importaciones hacia Estados Unidos y por el incremento del tráfico de buques de gas natural licuado y petroleros.
Si la sequía vuelve a intensificarse, los puertos de transbordo y el puente terrestre de Panamá cobrarán mayor protagonismo para mantener el flujo comercial. Operadores como Maersk ya utilizaron este sistema durante la crisis de 2023-2024, trasladando contenedores por ferrocarril entre los océanos Pacífico y Atlántico, una estrategia que podría repetirse si el super El Niño reduce nuevamente la capacidad operativa del Canal de Panamá.







