Una organización criminal que fue allanada pagaba $665 (300,000 colones costarricenses) a mujeres en condición de vulnerabilidad para que ingresaran cápsulas de droga a los centros penitenciarios de Costa Rica. Las autoridades descubrieron que la banda obligaba a las mujeres a esconder la droga en sus partes íntimas.
El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, detalló que realizaron 39 allanamientos contra esta estructura criminal, en los que se detuvieron a 34 miembros, entre ellos, el jefe de la Policía Penitenciaria de Guápiles, quien cooperaría con la banda para el ingreso de las drogas.
Soto explicó que la estructura ofrecía pagos de 3000,000 colones para que las mujeres vulnerables transportaran cápsulas de droga de 150 gramos. Las autoridades han determinado que una mujer líder de la banda era la encargada de reclutar a las demás feminas y ofrecerles los pagos.
Una vez ingresadas las drogas, eran entregadas a quienes eran encargados de comercializarlas dentro de los centros penitenciarios. Se estima que esas ventas generaban ganancias de hasta 5 millones de colones costarricenses ($11,000) para la banda criminal.
La OIJ también indicó que en los allanamientos decomisaron 3 armas de fuego y una fuerte cantidad de droga que ya estaba dosificada. Además, esta banda criminal estaría relacionada con tres homicidios ocurridos en Siquirres, según las investigaciones policiales.
Las autoridades acusan a la banda de delitos como tráfico nacional de drogas, homicidios, sicariato e introducción de drogas y teléfonos a centros penales. Los allanamientos se realizaron en las localidades de Limón, Batán, Siquirres, Guácimo, Buenos Aires de Puntarenas y Sardinal.
Las drogas que distribuía la banda eran la cocaína y la marihuana.







