Guatemala aún no ha confirmado oficialmente la llegada del fenómeno de El Niño, pero ya registra menos lluvias y temperaturas más altas. El INSIVUMEH (Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología) advierte que, si el fenómeno se consolida en los próximos meses, sus efectos más fuertes podrían sentirse durante 2027 e incluso extenderse hasta 2028.
El director del INSIVUMEH, Edwin Rojas, explicó que el país permanece en una fase de vigilancia. Aunque los indicadores avanzan hacia un posible El Niño, todavía no se cumplen los criterios científicos para declararlo oficialmente.
Mientras tanto, los efectos ya comienzan a observarse. Junio y julio presentan menos precipitaciones en varias regiones del país y las temperaturas siguen en aumento. En algunas zonas podrían alcanzarse los 37 grados centígrados durante este mes.

Las estimaciones preliminares indican que, si el fenómeno se confirma, Guatemala podría recibir hasta un 30% menos de lluvia, una situación que pondría mayor presión sobre el abastecimiento de agua y la producción agrícola.
El INSIVUMEH recordó que los impactos más severos suelen aparecer al año siguiente de la confirmación del fenómeno. Por ello, considera que 2027 y posiblemente 2028 podrían ser los años de mayor riesgo para el país.
Las zonas más vulnerables continúan siendo las del Corredor Seco, especialmente sectores de Chiquimula, Zacapa, El Progreso, Baja Verapaz y Huehuetenango, donde las sequías suelen afectar con mayor intensidad.
El Gobierno informó que trabaja desde marzo junto con el INSIVUMEH, el Ministerio de Agricultura y la CONRED en medidas preventivas para reducir el impacto del fenómeno, sin esperar su confirmación oficial.






