El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (UP) aseguró que requiere un presupuesto que ronde entre los $1.5 y los $3 millones para iniciar la implementación de un sistema de alerta temprana ante sismos, al identificar que el país sufre de deficiencias ante estos fenómenos, según una entrevista concedida a “La Estrella de Panamá”.
La entidad indicó que para “ponerse a tono” requieren de una disponibilidad financiera de hasta $3 millones para implementar el sistema de alertas. Las autoridades señalaron que el aumento del presupuesto es una medida que tendrá que ser evaluada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para el siguiente período fiscal.
El director del Instituto, Néstor Luque, aseguró que sin esos fondos solo se cuenta con un sistema de monitoreo que detecta los movimientos telúricos, los localiza y los reporta, pero no avisa un par de segundos antes de que sea fuertemente sentido por los ciudadanos.
Los sistemas de monitoreo solo permiten dar seguimiento y conocer datos del sismo, contrario a los sistemas de alerta con sensores, que permiten percibir los movimientos iniciales para avisar a los pobladores y darles oportunidad de salir de sus viviendas para ponerse en un lugar seguro.
Modernización necesaria
Luque explicó que los sistemas de alerta detectan la ruptura tectónica inicial en los primeros milisegundos y avisan a las ciudades en breves segundos para activar sirenas de aviso y usar medios de comunicación para instar a la evacuación ante posibles desastres.
Las autoridades del instituto señalan que la implementación de un sistema de alerta no solo requiere la compra del software, sino de servidores con procesadores multinúcleos para calcular los datos en milisegundos. Explicaron que por ejemplo, los sistemas japoneses envían pulsos eléctricos para detener elevadores y evitar que los ciudadanos queden atrapados.
Las alertas en Panamá se han despertado luego del “doblete sísmico” ocurrido en Venezuela que ya deja 235 muertos y más de 4,300 heridos según la última actualización oficial. Los vídeos compartidos en redes dan evidencia de cómo los terremotos de 7.2 y 7.5 sacudieron al país sudamericano sin que sus ciudadanos fueran alertados oportunamente.







