La Policía de Control Fiscal (PCF), la Dirección General de Tributación y la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda de Costa Rica inspeccionaron 300 locales ubicados en el Barrio Chino para verificar que cumplen con las disposiciones de la ley vigente.
Los locales inspeccionados están ubicados sobre la calle 9. Las autoridades verificaron que los productos estuvieran etiquetados y supervisaron la facturación, el cumplimiento del pago de impuestos por importación y el ingreso legal de mercadería.
Al operativo se sumó también personal del Ministerio de Salud y en caso de encontrar irregularidades advirtieron iniciar investigaciones. El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) informó sobre el decomiso de una tonelada de carne de animales como pato y pollo de dudosa procedencia.
La carne era almacena en diversas presentaciones como embutidos, muslos, alitas y piezas enteras que estaban etiquetadas en otros idiomas y sin claridad sobre la procedencia de las carnes, por lo que, se consideraron como “un riesgo de salud pública”.

Las autoridades costarricenses han realizado al menos 250 verificaciones más en otros locales chinos en el país. Estas acciones coinciden con las tomadas por el Congreso Nacional de Honduras, donde se decidió inspeccionar a las tiendas chinas que han invadido a ese país.
En ese caso, los legisladores acordaron verificar el pago de impuestos, el cumplimiento de la ley laboral y el estatus migratorio de los dueños de las tiendas chinas. Luego de ese anuncio, las denuncias por incumplimiento laboral han aumentado en Honduras.
Los trabajadores de tiendas chinas denuncian que trabajan más de las horas legales sin pago de horas extras, sus patrones no pagan impuestos y no les brindan prestaciones de ley como seguro social.







