Panamá mantiene condiciones favorables para conservar su grado de inversión, según un reciente informe de J.P. Morgan que analiza la situación fiscal y económica del país ante una próxima decisión de la agencia calificadora Moody’s.
Actualmente, Moody’s es la única de las tres principales agencias internacionales que mantiene a Panamá dentro del grado de inversión con una nota Baa3 y perspectiva negativa. Fitch rebajó la calificación del país a BB+ en marzo de 2024, mientras que Standard & Poor’s conserva una evaluación equivalente al grado de inversión.
El informe señala que los ingresos generados por el Canal de Panamá y la posible reapertura de la mina Cobre Panamá representan factores clave para fortalecer las finanzas públicas y mejorar la trayectoria fiscal del país.
J.P. Morgan destaca que “los ingresos del Canal y la posible reapertura de Cobre Panamá proporcionan un importante potencial de mejora para la trayectoria fiscal”. Además, considera que el reinicio de operaciones de la mina tendría un efecto positivo sobre el crecimiento económico, las cuentas públicas y el sector externo.
En materia fiscal, la entidad financiera considera que la administración del presidente José Raúl Mulino ha mostrado avances en la consolidación de las finanzas estatales. Los resultados acumulados hasta abril apuntan a que Panamá podría cumplir la meta de déficit fiscal equivalente al 3.5 % del Producto Interno Bruto (PIB) durante este año.
Los ingresos gubernamentales registran un crecimiento del 13.2 %, impulsados por una mayor recaudación tributaria y por el desempeño de la Caja de Seguro Social. Sin embargo, el informe también revela que el gasto de capital disminuyó 15.9 % interanual, mientras que el gasto corriente aumentó 4.5 %.
La firma advierte que continúan existiendo rigideces estructurales que dificultan una reducción más significativa del gasto corriente, situación que obliga al Gobierno a depender de recortes en la inversión pública para mejorar sus indicadores fiscales.
Respecto al crecimiento económico, J.P. Morgan subraya que Panamá continúa destacándose en la región. La economía creció 4.3 % en 2025 y mantiene una expansión cercana al 4 % durante el presente año, un desempeño que contribuye a estabilizar la dinámica de la deuda pública.
Sobre la mina Cobre Panamá, el banco proyecta como escenario base una eventual reapertura durante el segundo semestre de 2027. Según sus estimaciones, la reactivación de la operación minera aportaría un impulso importante a la actividad económica y reforzaría la posición fiscal del país.
En cuanto al Canal de Panamá, el informe resalta que el incremento del tráfico marítimo y de las tarifas de subasta permitió aumentar los ingresos de la vía interoceánica en un 10 % interanual hasta abril. De mantenerse esa tendencia, el Canal podría generar alrededor de $400 millones adicionales durante este año, recursos que aliviarían significativamente las presiones fiscales.
No obstante, J.P. Morgan advierte que Panamá aún enfrenta retos importantes para fortalecer su perfil crediticio. Entre ellos destacan el elevado nivel de desempleo, la carga creciente del pago de intereses, la dependencia del financiamiento externo y la vulnerabilidad a cambios en la confianza de los mercados internacionales.







