El Gobierno de Panamá reactivó un centro penitenciario en la isla de Coiba para trasladar a 29 reclusos catalogados como de alta peligrosidad, en una decisión adoptada en medio de la crisis de inseguridad que enfrenta el país tras la reciente fuga masiva ocurrida en el penal La Joyita.
Los privados de libertad fueron movilizados hacia el centro penitenciario ubicado en la estación aeronaval Teniente Nelson Tenas, en la isla de Coiba, mediante un operativo coordinado por las fuerzas de seguridad bajo estrictas medidas de vigilancia y control.
Según informó el Ministerio de Seguridad Pública, el traslado forma parte de una estrategia destinada a limitar la capacidad operativa de cabecillas de organizaciones criminales y reducir su influencia dentro y fuera del sistema penitenciario.
“El Ministerio de Seguridad, a través de la coordinación de sus fuerzas, está ejecutando un plan de acción para extremar el control a los cabecillas de estructuras criminales, reduciendo su capacidad de incidencia y articulación delictiva”, indicó la institución en un comunicado oficial.
Las autoridades explicaron que el centro penitenciario funciona bajo la supervisión del Servicio Nacional Aeronaval, entidad que dispone de personal especializado en la lucha contra el narcotráfico y equipos tecnológicos destinados a prevenir cualquier actividad ilícita.
La medida también responde a las vulnerabilidades detectadas en el centro de detención de Punta Coco, desde donde, según las autoridades, algunos privados de libertad continuaban coordinando acciones delictivas que afectaban a la población panameña.
El Ministerio de Seguridad aseguró que el operativo se desarrolló conforme a la legislación vigente, que faculta a la Policía Nacional para garantizar la seguridad interna del recinto y al Servicio Nacional Aeronaval para resguardar el perímetro exterior del centro de detención destinado a personas consideradas de peligrosidad extrema.
Las autoridades señalaron que la planificación y ejecución del traslado fue resultado de un trabajo interinstitucional orientado a garantizar un proceso seguro, ordenado y ajustado a los protocolos establecidos. Asimismo, destacaron que esta acción forma parte de los esfuerzos estatales para reducir los índices de criminalidad, fortalecer el sistema penitenciario y combatir las estructuras vinculadas al crimen organizado.
La isla Coiba se encuentra en el golfo de Chiriquí, frente a la costa pacífica de Panamá. Durante casi un siglo funcionó como colonia penal, lo que limitó el acceso humano y permitió que gran parte de sus ecosistemas permanecieran intactos. Había sido clausurado como penal hace 24 años.







