La selección de México pondrá en marcha este jueves la Copa Mundial de 2026 cuando enfrente a Sudáfrica en el Estadio Azteca, un duelo que marcará el inicio del torneo y que representa una prueba clave para las aspiraciones del conjunto anfitrión.
El equipo dirigido por Javier Aguirre llega al compromiso con la responsabilidad de ofrecer una actuación convincente frente a su afición y comenzar con una victoria en un grupo que también integran Corea del Sur y República Checa.
Durante los últimos meses, el cuerpo técnico mexicano enfrentó múltiples problemas por lesiones. Sin embargo, gran parte de los futbolistas afectados logró recuperarse a tiempo para la cita mundialista, lo que ha permitido al entrenador contar con una plantilla competitiva para el debut.
México, ubicado en la posición 14 del ranking de la FIFA, parte como favorito frente a una selección sudafricana situada en el puesto 60 de la clasificación mundial. No obstante, Aguirre ha insistido en evitar cualquier exceso de confianza ante un rival que históricamente ha complicado al conjunto azteca.
La base del equipo mexicano estará sustentada en la experiencia de Johan Vásquez y César Montes en la defensa, mientras que Édson Álvarez y Erik Lira aportarán equilibrio en el mediocampo junto al español naturalizado Álvaro Fidalgo.
En la ofensiva, una de las principales apuestas será la dupla conformada por Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Quiñones llega en gran momento tras finalizar como máximo goleador de la liga saudí, mientras que Jiménez mantiene un papel protagónico con el Fulham de Inglaterra.
Por el lado de Sudáfrica, el técnico Hugo Broos confía en una estrategia basada en el orden defensivo y los contragolpes. El conjunto africano buscará aprovechar la velocidad de sus atacantes y tendrá como principal referencia ofensiva a Lyle Foster, delantero del Burnley inglés.
Los sudafricanos realizaron su preparación en la ciudad mexicana de Pachuca, ubicada a una altitud superior a la de la capital mexicana, con el objetivo de adaptarse a las condiciones físicas que encontrarán en el Estadio Azteca, escenario que se convertirá en el primero de la historia en albergar partidos de tres Copas del Mundo distintas.
El encuentro tiene una relevancia especial para ambos equipos debido a que una victoria podría representar una ventaja importante en la lucha por avanzar a los octavos de final. México intentará iniciar con buen pie su condición de anfitrión, mientras Sudáfrica buscará repetir la sorpresa que protagonizó en el Mundial de 2010, cuando empató 1-1 ante los mexicanos en el partido inaugural de aquella edición.







